El aprendizaje del inglés en los hijos es hoy una prioridad para miles de familias latinoamericanas. Sin embargo, persiste una creencia que frena el acompañamiento familiar: que los padres deben dominar el idioma para poder apoyar a sus hijos. En la práctica, ese apoyo no depende del nivel de inglés, sino del interés, la motivación y la presencia activa en el proceso.
El rol de la familia en el aprendizaje del inglés en los hijos
Fomentar una actitud positiva hacia el idioma es el primer paso. Cuando los niños perciben que el inglés es valorado dentro del hogar, se sienten más seguros y motivados para practicarlo. Preguntar qué palabras nuevas aprendieron, pedirles que expliquen una actividad de clase o invitarlos a enseñar una canción fortalece su confianza. Además, refuerza de manera natural lo que ya trabajaron en la escuela.
Isis Patiño, directora del Instituto de Inglés FFEnglish y autora de Hackenglish e inteligencia lingüística, señala que el acompañamiento familiar es clave para que los niños desarrollen seguridad al usar el idioma. Con 12 años de experiencia docente, sostiene que pequeños gestos cotidianos generan grandes diferencias.
Estrategias prácticas para acercar el inglés al hogar
«Una estrategia muy útil es generar pequeños momentos de contacto con el inglés dentro del hogar. Escuchar canciones infantiles, ver dibujos animados o contenidos educativos acordes a su edad, así como utilizar aplicaciones de aprendizaje, puede ayudar a que el idioma se integre de manera natural en su rutina diaria. No es necesario comprender cada palabra; lo importante es que los niños se familiaricen con los sonidos, las expresiones y el ritmo del idioma», explica Patiño.
Asimismo, incorporar elementos visuales resulta muy efectivo. Colocar etiquetas con palabras en inglés en objetos del hogar —como door, table o window— o escribir pequeñas frases como How are you? – I’m fine genera un contacto frecuente y natural con el idioma. Este tipo de estímulos favorece la memorización y refuerza el aprendizaje del inglés en los hijos de forma lúdica y sin presión.
Reconocer el esfuerzo impulsa la motivación
Aprender un nuevo idioma requiere constancia. Por tanto, celebrar los avances, incluso los más pequeños, tiene un impacto directo en la motivación. Patiño destaca que los comentarios positivos, las muestras de orgullo y las felicitaciones fortalecen la disposición de los niños para seguir practicando. No obstante, el reconocimiento debe ser genuino y frecuente, no solo ante resultados académicos formales.
Finalmente, mantener comunicación cercana con los docentes o la institución educativa permite conocer el progreso del estudiante. Los profesores suelen recomendar actividades simples y recursos accesibles que las familias pueden aplicar sin necesidad de dominar el idioma.
El aprendizaje del inglés en los hijos comienza en casa
Acompañar a un hijo en este proceso no implica convertirse en su profesor. En consecuencia, cualquier familia —independientemente de su nivel de inglés— puede convertirse en un aliado activo de su educación. Con interés, entusiasmo y presencia, el aprendizaje del inglés en los hijos se convierte en una experiencia más enriquecedora, cercana y motivadora para toda la familia.
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