El teléfono celular fue clave en la investigación policial
El teléfono celular del periodista Xavier Alberto Ramos Pereira se convirtió en el elemento determinante para identificar al presunto autor de su asesinato. Así lo confirmó el coronel Galo Muñoz, jefe nacional de la Dirección de Delitos contra la Vida y Muertes Violentas, Dinased.
El uso del dispositivo permitió reconstruir una compleja línea investigativa. Además, facilitó establecer vínculos directos entre la víctima y el sospechoso. Por tanto, el celular del periodista resultó decisivo para el proceso judicial.
El crimen ocurrió en el norte de Guayaquil
Ramos, de 43 años y colaborador del diario El Universo, fue hallado sin vida la noche del 21 de agosto de 2025. El hecho ocurrió en su domicilio, ubicado en la avenida Benjamín Carrión, sector La Alborada, al norte de Guayaquil.
Según información oficial, el periodista presentaba múltiples heridas de arma blanca. La Policía determinó que el ataque fue extremadamente violento. Principalmente, las lesiones se concentraron en la espalda de la víctima.
Captura del principal sospechoso en Santo Domingo
El principal sospechoso es Dixon Jony Benavides Cedeño, de 26 años. Fue capturado el domingo 4 de enero, alrededor de las 18:00, en el centro de Santo Domingo de los Tsáchilas. La detención se ejecutó mediante una orden judicial vigente.
Muñoz explicó que el detenido ofrecía servicios mediante páginas de internet. Posteriormente, se contactó con el periodista a través de una aplicación digital. Ese vínculo previo fue confirmado durante la investigación.

La venta del celular permitió rastrear al implicado
El coronel Muñoz detalló que el periodista realizó una llamada cerca de las 07:00 del día del crimen. Horas después, aproximadamente a las 13:00, el celular fue vendido en Santo Domingo.
Según la investigación, el teléfono fue robado en la misma escena del crimen. La Policía esperó su reactivación meses después. En octubre, el equipo volvió a ser utilizado, lo que permitió rastrear su recorrido comercial.
Inicialmente, el dispositivo fue vendido por 50 dólares a un intermediario informal. Luego, pasó a un local de venta de celulares. Finalmente, un docente de Santo Domingo adquirió el teléfono por 300 dólares, activándolo nuevamente.
Gracias a ese movimiento, los investigadores lograron cerrar el círculo probatorio. Así, el celular del periodista se transformó en la principal evidencia del caso.
Más noticias:
Ecuador consolida un mejor escenario financiero al iniciar 2026
Fuente:
https://www.extra.ec/
