La estrategia para fortalecer el primer nivel de atención en salud, concebida como un pilar fundamental para el bienestar ciudadano, ha sido un tema recurrente en el debate público ecuatoriano. Esta visión promueve la figura de un médico de cabecera dedicado al seguimiento integral del paciente. Dicho seguimiento abarca desde el control del niño sano y la atención de dolencias comunes hasta la administración de vacunas y el cuidado preventivo del adulto mayor. Esto no es una novedad en la historia de la salud pública.
Un Legado Histórico en la Atención Primaria
Asimismo, durante la administración de Rafael Correa se impulsó significativamente la red de centros de salud, sentando bases importantes. Exfuncionarios del sector sanitario recuerdan que los cimientos de este enfoque se remontan a la histórica Declaración de Alma-Ata de 1978. Dicho documento internacional sentó las bases globales para una Atención Primaria que garantiza salud pública y acceso universal. Por ello, la continuidad de estas políticas es esencial.
Prevención: El Cambio Cultural Necesario
En este contexto, la actual vicepresidenta, María José Pinto, al asumir también el rol de ministra de Salud desde noviembre de 2025, reaviva una discusión pertinente y necesaria. Sus declaraciones enfatizan la imperiosa necesidad de un cambio cultural hacia la prevención en lugar de la curación. Esto resuena con las advertencias sobre la continua saturación de hospitales y emergencias. «Estamos trabajando arduamente para fortalecer el primer nivel de atención porque los ecuatorianos estamos acostumbrados a ir al médico para curarnos y no para prevenir. Por eso hablamos tanto de hospitales con emergencias llenas, que no tienen camas», ha señalado Pinto. Además, la Atención Primaria sigue siendo clave en este proceso de prevención.
La historia de la atención primaria en Ecuador está marcada por diversas iniciativas gubernamentales. Exmandatarios como Oswaldo Hurtado implementaron los dispensarios del Seguro Social Campesino, acercando servicios a zonas rurales. Además, Rodrigo Borja, bajo la gestión de Plutarco Naranjo, expandió la red de centros de salud y promovió activamente la atención primaria y la salud familiar. Durante el gobierno de Correa, aunque no se introdujo el concepto de atención primaria desde cero, se consolidó el Modelo de Atención Integral de Salud (MAIS) en 2012. Este modelo buscó acercar los servicios sanitarios a la ciudadanía. Por supuesto, todo esto se centra en la importancia constante de la Atención Primaria como eje de las reformas.
Acercando la Salud a la Comunidad a Través de Modelos Innovadores
Carlos Durán, exviceministro de Salud, describe esta visión como «una perspectiva de la salud que trasciende lo individual, concebida desde lo comunitario; acercando los servicios a la población y no al revés». Estrategias como la formación de Técnicos de Atención Primaria (TAPS), quienes durante el gobierno de Lenín Moreno evolucionaron hacia la figura del «Médico del Barrio», ejemplifican este esfuerzo por materializar la Atención Primaria en todo Ecuador.
El posgrado de medicina familiar, una iniciativa con más de una década de existencia, ha jugado un papel crucial. Juan Carlos Salazar, exdecano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Central, destaca que en 2013, en respuesta a una solicitud gubernamental, ocho universidades lanzaron un programa unificado de tres años. Este programa fue financiado inicialmente con apoyo del BID y recursos del IESS. Además, ha formado a aproximadamente 200 profesionales hasta 2022. Actualmente, hay una nueva cohorte en formación. Salazar subraya que, si bien la medicina familiar representa una inversión, resulta considerablemente más económica que el tratamiento de enfermedades en etapas avanzadas en hospitales. «Fortalecer el primer nivel implica dotar de vacunas y más insumos; de equipos técnicos, médicos familiares, enfermeras, TAPS», afirma, recordando que la prevención, como la vacunación durante la COVID-19, siempre es menos costosa que la intervención en fases críticas. Por otro lado, en el posgrado de medicina familiar, la Atención Primaria contribuye directamente a mejorar el acceso preventivo.
Voces Ciudadanas: Experiencias Reales en Centros de Salud
Las vivencias de los usuarios reflejan la importancia de estos centros. Ana Lucía, de 70 años, acude regularmente al centro de salud de la Juan Larrea en Quito para vacunarse contra la influenza, manteniendo así su bienestar. Por otro lado, Andrés Cruz, de 40 años, compartió su experiencia al ser diagnosticado con tuberculosis. Tras perder su empleo y el acceso a los dispensarios del IESS, encontró en el centro de salud de la Rocafuerte una opción viable para su tratamiento. Posteriormente, acudió al de la Larrea para continuar con su atención. «Estoy en la fase final, ya salí negativo. Pero debo tomar diariamente nueve pastillas. Me las dieron y al final firmé el recibido. Me parecen una buena opción», comenta, evidenciando la relevancia de la Atención Primaria, especialmente para quienes carecen de otros recursos. La Atención Primaria en Ecuador es un pilar fundamental para la salud comunitaria.
Fuente: Panorama Ecuador
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