La desinformación sanitaria se ha consolidado como una de las amenazas más graves para la salud pública contemporánea. Su impacto es tangible y cotidiano. Afecta decisiones relacionadas con tratamientos, medicamentos y hábitos de autocuidado. En una sociedad hiperconectada, la exposición temprana y constante a redes sociales amplifica este fenómeno. Estas plataformas facilitan el acceso a información. Sin embargo, también distorsionan la realidad sanitaria. Como resultado, se generan nuevas formas de desinformación sanitaria con consecuencias profundas.
Los bulos en salud producen miedo, confusión y desconfianza institucional. Además, modifican conductas y erosionan la relación entre pacientes y profesionales sanitarios. Según Miguel Vega, director general de SIGRE, los mensajes falsos fomentan la automedicación inadecuada. También impulsan el abandono de tratamientos eficaces. En consecuencia, se deteriora la adherencia terapéutica y se comprometen los resultados clínicos. La desinformación sanitaria actúa así como un factor agravante evitable.
Colectivos vulnerables y riesgo sanitario
La población envejecida resulta especialmente vulnerable a la desinformación sanitaria. En España, el envejecimiento demográfico y la polimedicación crean un contexto propicio para la circulación de bulos. Estos mensajes suelen apelar al miedo injustificado hacia determinados fármacos. Por ello, uno de los mayores desafíos actuales es contrarrestar la desinformación sanitaria dirigida a estos grupos. De no hacerlo, se pone en riesgo la seguridad del paciente y su bienestar integral.
Desde la perspectiva One Health, esta pérdida de confianza también impacta la salud ambiental. Vega subraya que la desinformación sanitaria influye en la gestión de residuos de medicamentos. La correcta separación doméstica es esencial para el reciclaje. No obstante, la falta de información clara genera dudas. Según un sondeo citado por SIGRE, hasta el 81 % de la población se desanima a reciclar. Este dato evidencia cómo la desinformación sanitaria trasciende el ámbito clínico.

Fake news, emociones y decisiones peligrosas
Los bulos en salud no solo desinforman. Cambian conductas y generan miedo. Además, pueden inducir decisiones que ponen en riesgo la vida. Estas falsedades apelan a emociones intensas, como la urgencia o la esperanza de soluciones rápidas. En redes sociales, su difusión es exponencial. Por tanto, la desinformación sanitaria se propaga con mayor rapidez que la evidencia científica. Muchas personas sustituyen fuentes fiables por mensajes virales.
Ante este escenario, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos ha impulsado campañas informativas. Estas iniciativas enseñan a diferenciar información fiable de bulos sobre medicamentos. Desde SIGRE se insiste en una idea esencial. La actitud crítica es la herramienta más eficaz contra la desinformación sanitaria. Verificar fuentes, fechas y contexto resulta imprescindible. Asimismo, no compartir contenido dudoso es una responsabilidad colectiva.
El papel clave de los farmacéuticos
Los farmacéuticos son los profesionales sanitarios más accesibles. Además, cuentan con elevada credibilidad social. Su labor educativa reduce la desinformación sanitaria, mediante consejos basados en evidencia. Ofrecen orientación contrastada y personalizada. Gracias a la amplia red de farmacias, este asesoramiento llega a todo el territorio.
Más de 22.200 farmacias colaboran con SIGRE como puntos de recogida. Según su Memoria de Sostenibilidad 2024, el 97 % de los farmacéuticos considera idónea la farmacia para el Punto SIGRE. Además, el 94 % informa activamente a la ciudadanía. Este compromiso contribuye a disminuir la desinformación sanitaria dentro del sistema sanitario.
En un entorno dominado por la infoxicación, la farmacia actúa como barrera protectora. Traduce la evidencia científica a un lenguaje comprensible. Refuerza una relación de confianza basada en información veraz. Así, fortalece una ciudadanía informada y un sistema sanitario más sostenible, menos vulnerable a la desinformación sanitaria.
Fuente: panoramecuador.com
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