La industria bananera ecuatoriana apuesta por la ciencia para enfrentar una de sus mayores amenazas fitosanitarias. En un plazo de cinco años, Ecuador espera contar con una variedad de banano Cavendish resistente al Fusarium raza 4 tropical (Foc R4T) y al moko, gracias a un acuerdo con Brasil y el respaldo financiero de la CAF.

Acuerdo estratégico entre Ecuador y Brasil
El proyecto surge tras la firma de una carta de intención entre la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE) y la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa). El programa contará con una inversión de 1′497.090,91 dólares, con apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
La suscripción del acuerdo se realizó en el marco del Foro Económico Internacional 2026, organizado por la CAF en Panamá, consolidando una alianza científica regional para fortalecer la sostenibilidad del sector bananero.
Una amenaza que pone en riesgo al principal producto de exportación
El banano Cavendish es considerado un activo agrícola estratégico para Ecuador, uno de los mayores exportadores mundiales de esta fruta. Sin embargo, su sostenibilidad enfrenta riesgos crecientes debido a enfermedades devastadoras del suelo.
El Fusarium raza 4 tropical fue confirmado oficialmente en Ecuador el 18 de diciembre de 2025, tras detectarse un brote sospechoso en septiembre en una finca de la provincia de El Oro. A esta amenaza se suma el moko bacteriano, otra enfermedad que afecta gravemente la producción.
Mejoramiento genético con enfoque comercial
El programa se centrará en investigación aplicada, con una orientación clara hacia su uso comercial futuro. Según explicó José Antonio Hidalgo, director ejecutivo de AEBE, el proyecto combinará tres enfoques tecnológicos complementarios que permitirán obtener resultados en el corto, mediano y largo plazo.
El objetivo es desarrollar y validar cultivares Cavendish resistentes a Foc R4T y moko, adaptados a las condiciones productivas y comerciales locales, sin afectar el rendimiento ni la calidad exportable del fruto.
Además del desarrollo de nuevas variedades, el plan contempla la validación sanitaria y agronómica en condiciones reales y el fortalecimiento de capacidades técnicas locales para garantizar la continuidad del programa.
Impacto económico y sostenibilidad del sector
Los beneficios económicos proyectados superan ampliamente la inversión inicial. De acuerdo con modelaciones económicas citadas por AEBE, incluso en escenarios conservadores, la adopción parcial de variedades resistentes permitiría evitar pérdidas anuales de cientos de millones de dólares.
Esto representa no solo una estrategia fitosanitaria, sino también una medida clave para proteger el empleo, las exportaciones y la estabilidad económica vinculada al sector bananero ecuatoriano.
Fuente: El Universo
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