La pobreza en Ecuador mostró una reducción al cierre de 2025, impulsada principalmente por la mejora en las zonas urbanas. Sin embargo, el campo sigue siendo el territorio más golpeado por la desigualdad y la precariedad económica. Así lo revelan los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu), publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), que evidencian una brecha persistente entre lo urbano y lo rural.

La pobreza por ingresos se ubicó en 21,4% en diciembre de 2025
Según el INEC, la pobreza por ingresos a escala nacional alcanzó el 21,4% en diciembre de 2025, lo que representa una reducción de 6,6 puntos porcentuales frente a diciembre de 2024. No obstante, el organismo estadístico aclara que esta variación no es estadísticamente significativa a nivel nacional.
A pesar de esta advertencia técnica, el presidente Daniel Noboa destacó los resultados como un avance importante de su gestión, en un contexto económico marcado por ajustes fiscales y esfuerzos por estabilizar las finanzas públicas.
La caída más fuerte de la pobreza se registró en las ciudades
El mayor descenso de la pobreza se produjo en el área urbana. En las ciudades, la pobreza por ingresos pasó de 20,9% en diciembre de 2024 a 13,8% en diciembre de 2025, una reducción de 7,1 puntos porcentuales, considerada estadísticamente significativa por el INEC.
Este resultado refleja una mejora más acelerada en el empleo y los ingresos urbanos, especialmente vinculada a sectores como la construcción y algunos servicios, que mostraron señales de recuperación al cierre del año.
El campo sigue concentrando los mayores niveles de pobreza
En contraste, el área rural continúa registrando los niveles más altos de pobreza en el país. En diciembre de 2025, la pobreza por ingresos en el campo se ubicó en 37,6%, con una disminución de 5,7 puntos porcentuales frente a 2024. Sin embargo, esta reducción no fue estadísticamente significativa.
Esto implica que casi cuatro de cada diez personas en las zonas rurales viven en situación de pobreza, lo que confirma que el campo sigue siendo el sector más vulnerable de la economía ecuatoriana.
La pobreza extrema golpea con mayor fuerza a las zonas rurales
La pobreza extrema por ingresos se situó en 8,3% a nivel nacional en diciembre de 2025. Al desagregar los datos, se observa una marcada diferencia territorial:
- Área urbana: 3,0%
- Área rural: 19,7%
Aunque se registraron reducciones frente a 2024, el INEC señala que ninguna de estas variaciones es estadísticamente significativa, por lo que no se puede afirmar que exista una mejora estructural en la pobreza extrema.
Líneas de pobreza y metodología utilizada por el INEC
Durante diciembre de 2025, la línea de pobreza se estableció en 92,40 dólares mensuales por persona, mientras que la línea de pobreza extrema se fijó en 52,07 dólares. Estos valores se calculan a partir de la actualización de la línea oficial de consumo mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La Enemdu se aplicó en 9.016 viviendas a escala nacional, con representatividad tanto urbana como rural, y se realizó mediante encuestas presenciales.
La desigualdad de ingresos permanece sin cambios relevantes
El Índice de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso, se ubicó en 0,470 a nivel nacional. En el área urbana fue de 0,451, mientras que en el área rural alcanzó 0,474.
De acuerdo con el INEC, los cambios frente a 2024 no son estadísticamente significativos, lo que indica que la desigualdad sigue siendo un problema estructural que no ha mostrado mejoras claras en el último año.
Un desafío pendiente para las políticas públicas
Los datos confirman que, aunque la pobreza urbana muestra señales de reducción, el campo continúa rezagado. La persistencia de altos niveles de pobreza y pobreza extrema en las zonas rurales plantea un desafío clave para las políticas públicas, que deberán enfocarse en generar empleo, mejorar ingresos y reducir brechas territoriales de manera sostenida.
Fuente: El Comercio
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