El aumento del IVA alivió parcialmente las cuentas del Estado
El incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 15% permitió al Estado ecuatoriano mejorar temporalmente su liquidez y reducir parte de las deudas acumuladas con proveedores y entidades públicas. Sin embargo, este alivio ha sido limitado y no ha solucionado el problema estructural de las finanzas públicas.

Gran parte de los ingresos adicionales obtenidos con el aumento del IVA se han destinado principalmente a pagar atrasos y cubrir déficits presupuestarios, en lugar de fortalecer la inversión pública o mejorar servicios estatales.
Las deudas del Estado siguen siendo millonarias
Cuando el presidente Daniel Noboa asumió el poder a finales de 2023, el Estado tenía acumulados alrededor de 5.563 millones de dólares en cuentas por pagar.
Ese monto incluía casi 1.944 millones de dólares en deudas con proveedores privados y más de 3.618 millones con entidades públicas, entre ellas el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
Con la recaudación adicional generada por el IVA, parte de estas obligaciones se redujo. Para diciembre de 2025 los atrasos bajaron a 4.196 millones de dólares, lo que representó una disminución significativa en las deudas con proveedores y una leve reducción en los compromisos con instituciones públicas.
Más del 60% del dinero extra del IVA se destinó a pagar deudas
Entre 2023 y 2025, el incremento del IVA generó aproximadamente 2.300 millones de dólares adicionales para el Estado. De ese monto, alrededor del 61% se utilizó para pagar atrasos acumulados.
Esto explica por qué el aumento de impuestos no se ha traducido en más obras públicas ni mejoras visibles en servicios para la ciudadanía.
A pesar de estos pagos, los atrasos volvieron a crecer en los primeros meses de 2026 y alcanzaron cerca de 4.981 millones de dólares hasta febrero, lo que evidencia que el Estado continúa gastando más de lo que ingresa.
El peso del gasto público y los intereses de la deuda
Uno de los principales factores que presionan las finanzas públicas es el alto nivel de gastos obligatorios del Estado. Entre ellos se encuentran los sueldos del sector público, transferencias al IESS, pagos a gobiernos locales, bonos sociales y los intereses de la deuda pública.
Solo entre enero y febrero de 2026, el pago de intereses sumó 862 millones de dólares, superando incluso el gasto destinado a varias áreas sociales y dejando muy poco espacio para la inversión pública.
El petróleo ya no aporta lo que antes a la economía
Otro factor que complica la situación fiscal es la disminución del aporte petrolero a la economía ecuatoriana. Aunque el país produjo en 2025 cerca de 439.000 barriles diarios, el saldo exportable real fue mucho menor al descontar las importaciones de derivados.
Además, el cierre progresivo del bloque petrolero ITT en la Amazonía provocó que Ecuador dejara de recibir aproximadamente 2.700 millones de dólares en ingresos entre septiembre de 2023 y marzo de 2026.
Esto ha provocado que el dinero adicional obtenido por el aumento del IVA se utilice en gran parte para compensar esa pérdida de ingresos y cubrir el gasto corriente del Estado.
Fuente: La Hora
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