La Marcha en contra del Gobierno convocada para el 13 de marzo se desarrolla en un contexto marcado por la tensión social y la incertidumbre política en Ecuador. Diversos colectivos sociales y organizaciones sindicales han llamado a la ciudadanía a movilizarse para rechazar decisiones del Ejecutivo, mientras analistas advierten que el miedo a la exposición y a las consecuencias de la protesta ha generado un ambiente de desmovilización en parte de la población.
Según un análisis del Centro de Investigaciones y Estudios Especializados (CIESS), dos sentimientos dominan actualmente el ánimo social del país: indignación y miedo. Encuestas realizadas en Quito y Guayaquil revelan que el 33% de los ciudadanos utiliza la palabra indignación para describir el momento nacional, mientras que un 25% menciona el miedo.
Esta combinación de emociones refleja una realidad compleja en la que muchos ecuatorianos sienten frustración frente a la situación del país, pero al mismo tiempo dudan en participar activamente en protestas o movilizaciones.
Marcha en contra del Gobierno y el dilema entre indignación y miedo
El economista Andrés Mideros considera que el país enfrenta una reacción ciudadana tardía frente a los problemas sociales y económicos. En su criterio, el temor a las consecuencias de las protestas ha sido uno de los factores que limita la participación masiva en las calles.
Desde una perspectiva similar, algunos sectores políticos sostienen que existe una dificultad para transformar el descontento social en organización colectiva. La falta de liderazgo y de canales claros de movilización también influiría en esta situación.
La presidenta del movimiento Revolución Ciudadana, Gabriela Rivadeneira, señaló que el contexto actual dificulta que la conciencia ciudadana se convierta en una fuerza organizada capaz de impulsar procesos de participación social más amplios.

El costo social de la protesta en Ecuador
El sociólogo Marco Paladines explica que, durante las últimas décadas, el costo social de participar en protestas ha aumentado considerablemente. Esto incluye riesgos físicos, procesos judiciales o posibles represalias laborales.
Según Paladines, este escenario genera una percepción de peligro que lleva a muchas personas a evitar involucrarse directamente en movilizaciones. La posibilidad de sufrir lesiones o enfrentar problemas legales se convierte así en un elemento que refuerza el miedo colectivo.
Además, la desconfianza en el sistema judicial también influye en la percepción ciudadana, pues algunos sectores consideran que no existen garantías suficientes para quienes ejercen su derecho a la protesta.
Marcha en contra del Gobierno frente a la falta de un objetivo común
Para la socióloga Natalia Sierra, uno de los factores que explican la desmovilización es la ausencia de un objetivo político o social claro que unifique a distintos sectores de la sociedad.
La investigadora señala que los símbolos y discursos que anteriormente movilizaban a la ciudadanía han perdido fuerza. En ese contexto, aún no se ha consolidado un nuevo referente que genere una identidad colectiva capaz de impulsar cambios sociales profundos.
También menciona que los espacios tradicionales de organización social, como los sindicatos o movimientos laborales, enfrentan dificultades para adaptarse a nuevas realidades tecnológicas y económicas.
Convocatoria a movilizaciones nacionales
Las protestas previstas para el 13 de marzo han sido convocadas por organizaciones de trabajadores y centrales sindicales que rechazan el Acuerdo Ministerial 046. Este documento introduce cambios en la jornada laboral que, según los dirigentes sindicales, flexibilizan las condiciones de trabajo.
Las organizaciones también anunciaron que el 16 de marzo presentarán una demanda de inconstitucionalidad contra la medida, además de solicitar medidas cautelares para suspender su aplicación.
En Quito, la concentración está prevista para las 16:30 en la Caja del Seguro. En Guayaquil, los manifestantes se reunirán desde las 16:00 en el parque Centenario. Mientras tanto, en Cuenca el punto de encuentro será el parque San Blas a las 16:30.
La jornada de movilización se perfila así como una prueba importante para medir si la indignación social logra superar el miedo y traducirse en una participación ciudadana más visible en las calles.
Más noticias:
Ramiro García acusa abuso de poder tras difusión de su foto en la cárcel
Fuente:
