La designación de Marco Rodríguez Ruiz como presidente encargado de la Corte Nacional de Justicia reactivó cuestionamientos sobre decisiones judiciales adoptadas en años anteriores. En especial, volvió al debate público un fallo emitido en 2018 que benefició a Jorge Luis Zambrano, alias Rasquiña, entonces líder de la organización criminal Los Choneros.
El nombramiento se concretó el 14 de enero de 2026. Ocurrió tras la renuncia de José Suing, quien dejó el cargo en medio de críticas políticas relacionadas con la conducción del Consejo de la Judicatura y el rol de Mario Godoy.
El fallo de 2018 que volvió al centro de la discusión
El caso que hoy genera atención corresponde al proceso por el asesinato de Jairon Carreño Mendoza, ocurrido en Manta en 2011. En un inicio, la justicia condenó a Jorge Luis Zambrano a 25 años de prisión como autor del crimen.
El 9 de octubre de 2018, un Tribunal de Revisión de la Corte Nacional de Justicia revocó esa sentencia. El tribunal estuvo integrado por Marco Rodríguez, Iván Saquicela y Edgar Flores Mier. Los jueces aceptaron nuevos testimonios presentados por la defensa.
Estos testimonios ubicaron a Zambrano en Guayaquil el día y la hora del crimen. Con base en esos elementos, el tribunal concluyó que existía una imposibilidad física para que hubiera cometido el asesinato. La decisión ratificó su estado de inocencia.

La defensa y los vínculos que rodearon el proceso
La defensa técnica de alias Rasquiña estuvo liderada por la abogada Dolores Vintimilla, actual esposa de Mario Godoy, junto con José García, exsocio del ahora presidente del Consejo de la Judicatura. Este hecho ha cobrado relevancia debido a los actuales cuestionamientos políticos y judiciales que enfrenta Godoy.
El entramado de relaciones profesionales y decisiones judiciales ha sido objeto de análisis público, especialmente tras la filtración de audios que evidenciarían presuntas presiones en otros procesos de alto perfil.
La reducción de pena que facilitó la salida de prisión
Pese a la importancia del fallo de 2018, la liberación de Zambrano se concretó por una decisión posterior. En 2019, dentro de otro proceso, el entonces juez José Tamayo Arana aplicó el principio de favorabilidad y redujo una condena por asesinato de 20 a ocho años de prisión.
Esa actuación permitió que Zambrano cumpliera casi la totalidad de la pena en un plazo reducido. Posteriormente, Tamayo fue destituido y sentenciado por prevaricato, en un caso donde también intervino como defensora Dolores Vintimilla.
La prelibertad y el impacto posterior
Con la pena ya reducida, en junio de 2020 una jueza de Garantías Penitenciarias concedió a Zambrano el beneficio de prelibertad bajo régimen semiabierto, al considerar que había cumplido más del 97% de la condena y que no existían objeciones vigentes de la Fiscalía.
Meses después, en diciembre de 2020, alias Rasquiña fue asesinado en un centro comercial de Manta. Su muerte marcó un punto de quiebre dentro del crimen organizado y dio paso a una nueva etapa de violencia que continúa afectando al país.
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