El 3 de enero de 2026 marcó un punto de quiebre histórico. Nicolás Maduro, derrocado presidente de Venezuela, fue capturado y trasladado a territorio estadounidense. Ahora, Nicolás Maduro enfrentará juicio en Estados Unidos por narcoterrorismo en los tribunales federales del Distrito Sur de Nueva York, una de las cortes más severas del país en casos de crimen organizado internacional.
Las acusaciones se sustentan en investigaciones que lo vinculan directamente con el liderazgo del Cártel de los Soles. Esta organización criminal habría utilizado instituciones venezolanas para operar redes de narcotráfico hacia Centroamérica, México y finalmente Estados Unidos.
Los cargos criminales que pesan sobre el exmandatario venezolano
Nicolás Maduro enfrentará juicio en Estados Unidos por narcoterrorismo bajo tres cargos principales. El primero es liderar una organización que usó el narcotráfico como arma contra la seguridad nacional estadounidense. Según el fiscal Geoffrey Berman, Maduro permitió que estas actividades «infectaran» las instituciones venezolanas desde su época como Canciller entre 2006 y 2008.
El segundo cargo implica conspiración para importar cocaína. Las evidencias señalan colaboración directa con grupos como las FARC para «inundar Estados Unidos de cocaína». Finalmente, se le acusa por el uso de armamento pesado para proteger y facilitar operaciones de tráfico de drogas.
Además, la Fiscalía presentó pruebas sobre su presunta conexión con el Tren de Aragua. Esta banda transnacional habría sido utilizada para asegurar rutas de transporte de cocaína hacia el norte del continente.
Las consecuencias legales y la sentencia mínima obligatoria
La gravedad de estos delitos es extrema. Los cargos por narcoterrorismo conllevan una sentencia mínima obligatoria de 50 años de prisión. Sin embargo, existe la posibilidad de recibir cadena perpetua según las circunstancias agravantes del caso.
Un aspecto crucial es que Maduro, de 63 años, no goza de inmunidad diplomática. Estados Unidos no lo reconoce como presidente legítimo desde 2019, por tanto, deberá responder como cualquier ciudadano acusado de crímenes federales.
Durante su detención preventiva, Maduro permanecerá en el MDC Brooklyn, el mismo centro donde se encuentra José Adolfo Macías, alias «Fito». Esta custodia es prácticamente segura dado el riesgo extremo de fuga y la naturaleza de los delitos.
El proceso judicial que comenzará el 5 de enero de 2026
Nicolás Maduro enfrentará juicio en Estados Unidos por narcoterrorismo siguiendo un procedimiento establecido. La lectura formal de cargos ocurrirá el 5 de enero de 2026 ante un juez federal. En esa audiencia se confirmará su custodia preventiva.
Posteriormente, iniciará el periodo de «Discovery». Durante esta etapa, que podría durar varios meses, la defensa recibirá todas las pruebas recopiladas por la Fiscalía. Dado que las investigaciones abarcan años de actividades criminales, el volumen de información será considerable.
El juicio propiamente dicho se estima durará entre 3 y 6 meses. Se espera un proceso mediático con testimonios de figuras clave como Hugo «El Pollo» Carvajal, exjefe de inteligencia venezolano ya bajo custodia estadounidense. Otros exoficiales militares también testificarían sobre órdenes directas dadas por Maduro.
Las opciones legales disponibles para el acusado
Maduro tiene fundamentalmente dos caminos. El primero es declararse «no culpable» y enfrentar un juicio completo ante jurado o juez. Esta opción implica que la Fiscalía debe probar cada cargo más allá de toda duda razonable.
La segunda alternativa es aceptar un acuerdo de culpabilidad o «plea agreement». Mediante este mecanismo, Maduro admitiría responsabilidad en uno o más cargos a cambio de beneficios. Por ejemplo, podría recibir una reducción de sentencia o evitar cargos adicionales más graves.
Si decide cooperar brindando información sobre rutas, estructuras organizacionales, cómplices o redes de corrupción, podría obtener recomendaciones favorables al momento de la sentencia. No obstante, considerando la gravedad de las acusaciones, cualquier beneficio sería limitado.
Los crímenes de lesa humanidad documentados por la ONU
Paralelamente a los cargos de narcoterrorismo, una misión de la ONU destacó que Nicolás Maduro enfrentará juicio en Estados Unidos por narcoterrorismo, pero esto no debe impedir que responda también por violaciones de derechos humanos. Esta misión, creada en 2019 por el Consejo de Derechos Humanos, documentó ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y actos de tortura atribuidos a su gobierno.
El comunicado enfatiza que es esencial garantizar la rendición de cuentas por estos crímenes de lesa humanidad. Aunque la misión no habla oficialmente en nombre de las Naciones Unidas, sus hallazgos tienen peso en la comunidad internacional.
Finalmente, el caso de Maduro evoca paralelismos históricos. El dictador panameño Manuel Noriega también fue capturado un 3 de enero, en 1990. La historia parece repetirse 36 años después con el líder venezolano, quien ahora enfrentará la justicia estadounidense en lo que promete ser uno de los juicios más significativos de las últimas décadas.
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