El economista Gustavo García, asesor económico de María Corina Machado, propone un plan estratégico para intentar recuperar la economía de Venezuela, a pesar de enfrentar una deuda externa cercana a 180.000 millones de dólares, equivalente a gran parte del Producto Interno Bruto del país y considerado impagable sin reestructuración profunda.

La propuesta está diseñada tanto para los primeros 100 días como para el largo plazo, integrando medidas económicas, sociales y estructurales.
Foco inicial en emergencia humanitaria
El plan comienza con un enfoque en la crisis humanitaria. Se plantea garantizar dos comidas diarias para niños en escuelas públicas como prioridad para asegurar el desarrollo básico de la población infantil.
Además, se contempla un programa de transferencias directas a través del sistema bancario dirigidas a los sectores de mayor pobreza, con el objetivo de que estos fondos se destinen exclusivamente a alimentos y medicinas, buscando aliviar de manera inmediata la situación social crítica.
Impulso al modelo “Plan Marshall de América Latina”
García considera que Venezuela tiene el potencial para atraer inversión privada masiva si se transforma el rol del Estado. El plan sugiere que el Estado debe centrarse en inversión social como salud y educación, mientras que el sector privado asume la recuperación de infraestructuras clave como electricidad, agua y servicios básicos. Esta estrategia se inspira en modelos de reconstrucción económica y desarrollo a través de apertura y confianza para inversionistas.
Reestructuración de la deuda
Uno de los pilares del plan es abordar la enorme deuda acumulada. La deuda, que ha pasado de unos 32.000 millones de dólares hace años a cerca de 180.000 millones, representa un grave obstáculo para el crecimiento económico. García propone iniciar negociaciones simultáneas con organismos multilaterales y acreedores privados para reestructurar estos montos, que hoy son impagables bajo las condiciones financieras actuales.
Sistema multimoneda y cambio estructural
En lugar de adoptar una dolarización total, el plan contempla un sistema multimoneda en el que el dólar y el euro coexistan con el bolívar. Esta medida apunta a permitir transacciones libres y depósitos en monedas extranjeras, con el fin de restaurar la confianza en la economía y mejorar la competitividad, evitando los problemas que enfrentarían países con dolarización rígida.
Rescate del sector energético
Otro aspecto clave es el rescate del sector energético. García propone utilizar activos como Citgo, filial de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), como parte de un intercambio que permita enviar petróleo a cambio de combustibles y diluyentes. Esto tiene la finalidad de estabilizar las termoeléctricas, detener los apagones y aumentar la producción de crudo pesado, un componente esencial para generar divisas y reactivar la industria petrolera.
La propuesta de García combina medidas inmediatas de alivio social con estrategias de largo plazo para restablecer la confianza, atraer inversión extranjera y estructurar una economía más diversa y funcional.
Fuente: El Nacional
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