La frase clave Reforma al Cootad marca el centro del debate tras la cancelación de la Feria Internacional del Libro de Quito 2026, una decisión confirmada por el Municipio capitalino y que ha generado preocupación en el sector cultural y editorial del país.
La suspensión del evento, anunciada oficialmente el 25 de marzo de 2026, pone fin a semanas de incertidumbre. Durante esos días, distintos actores culturales ya advertían sobre la posibilidad de que la feria no se realizara, debido a cambios normativos recientes que afectan la gestión de recursos públicos.
Reforma al Cootad y limitaciones presupuestarias
El Municipio de Quito explicó que la cancelación responde exclusivamente a la reforma al Cootad, vigente desde febrero de 2026. Esta normativa redefine las prioridades de gasto de los Gobiernos Autónomos Descentralizados, restringiendo la inversión en eventos culturales considerados no prioritarios.
A pesar de que existía un presupuesto aprobado de más de 400 mil dólares para la organización del evento, la nueva legislación impide destinar esos fondos a este tipo de actividades, lo que hace inviable su ejecución.

Impacto en el sector cultural
La cancelación de la feria representa un golpe significativo para el ecosistema cultural ecuatoriano. Este evento se había consolidado como un espacio clave para el acceso a la lectura, el intercambio de ideas y la promoción de autores nacionales e internacionales.
Además, su ausencia afecta directamente a múltiples actores del sector, desde escritores y editores hasta libreros y distribuidores, quienes dependen de este tipo de encuentros para dinamizar sus actividades.
Reacciones frente a la Reforma al Cootad
Diversas organizaciones, como la Cámara Ecuatoriana del Libro, han manifestado su preocupación ante los efectos de la reforma al Cootad. El gremio ya había alertado sobre las consecuencias que tendría la aplicación de esta normativa en el desarrollo de eventos culturales de gran escala.
Tras la confirmación de la cancelación, se ha señalado la necesidad de buscar alternativas que permitan mantener espacios de promoción del libro, aunque todavía no se han definido propuestas concretas.
Futuro de la Feria del Libro de Quito
Aunque la edición 2026 no se llevará a cabo, el debate sobre el futuro de la feria sigue abierto. El desafío principal será encontrar mecanismos que permitan su continuidad dentro del nuevo marco legal.
Esto podría implicar cambios en su formato, financiamiento o estructura organizativa, con el objetivo de adaptarse a las restricciones actuales sin perder su esencia como uno de los eventos culturales más importantes del país.
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