La salud mundial en 2025 demostró una resiliencia colectiva significativa. Sin embargo, también dejó al descubierto desigualdades estructurales persistentes. Estas continúan afectando de forma desproporcionada a poblaciones vulnerables. A lo largo del año, el multilateralismo enfrentó tensiones considerables. No obstante, los resultados confirmaron que la cooperación internacional sigue siendo indispensable.
Multilateralismo y preparación ante pandemias
Uno de los hitos más relevantes de la salud mundial en 2025 fue la adopción del Acuerdo sobre Pandemias. Este instrumento fortalece la preparación frente a emergencias sanitarias futuras. Además, las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional introdujeron el concepto de “emergencia pandémica”. De este modo, se busca mejorar la coordinación global.
Paralelamente, los Estados miembros incrementaron sus contribuciones al presupuesto básico de la OMS. Este respaldo financiero histórico refuerza la sostenibilidad institucional. En consecuencia, se evidencia el impacto positivo del multilateralismo efectivo.
Ciencia, datos y confianza institucional
La salud mundial en 2025 estuvo marcada por el protagonismo de la ciencia. La evidencia científica reafirmó la seguridad y efectividad de las vacunas. Asimismo, se difundieron orientaciones sobre innovaciones terapéuticas relevantes. Entre ellas destacaron el lenacapavir inyectable y los análogos del GLP-1.

Por otra parte, la OMS respondió a múltiples crisis humanitarias complejas. Estas intervenciones reforzaron la confianza institucional. Sin datos fiables, los sistemas de salud se debilitan progresivamente.
Vacunación y reducción de la mortalidad infantil
La vacunación continuó siendo un pilar esencial de la salud mundial en 2025. Desde el año 2000, la mortalidad infantil disminuyó de forma sustancial. Este logro está directamente vinculado a la inmunización sistemática.
Además, se ampliaron programas contra el sarampión, el paludismo y el VPH. Estos avances fortalecen la cobertura sanitaria universal. Por tanto, la vacunación sigue siendo un servicio esencial.
Eliminación de enfermedades y obesidad
Durante 2025, varios países eliminaron enfermedades transmisibles. Estos logros representan hitos sanitarios relevantes. Asimismo, la OMS publicó directrices sobre el tratamiento integral de la obesidad.
La salud mundial en 2025 reconoció que la obesidad requiere un abordaje continuo. La medicación, aunque útil, no resulta suficiente de forma aislada.
Cobertura universal y retos persistentes
A pesar de los avances, millones carecen de servicios básicos. Más de una cuarta parte enfrenta gastos sanitarios catastróficos. Esta realidad limita los progresos de la salud mundial en 2025.
En emergencias, la OMS asistió a millones de personas. Sin embargo, los recortes financieros y los conflictos armados siguen afectando la atención sanitaria.
Mirando hacia 2026
La salud mundial en 2025 dejó aprendizajes fundamentales. La cooperación internacional resulta irremplazable. En 2026, la prioridad debe ser la salud colectiva. Garantizar la cobertura universal sigue siendo un imperativo ético y sanitario.
Ver más
Quito
Damián Díaz fue presentado por Guayaquil City FC con gran recibimiento
Fuente:
