El sistema de salud en Ecuador atraviesa una crisis persistente que vuelve a abrir un debate estructural. El desabastecimiento de medicinas afecta a hospitales de varias provincias. En otros territorios, el suministro sigue siendo irregular. Esta situación compromete tanto al Ministerio de Salud Pública como al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. En consecuencia, la atención a los pacientes se vuelve intermitente y frágil.
En este escenario crítico, el sistema de salud en Ecuador enfrenta cuestionamientos sobre su modelo de administración. El esquema zonal, vigente desde hace varios años, debilitó la gestión local. Además, amplió brechas territoriales que hoy resultan evidentes. Por ello, la capacidad de respuesta sanitaria se encuentra seriamente limitada.
Propuesta de retorno a la gestión provincial
Ante el colapso operativo, el gremio médico retoma una propuesta histórica. Se plantea abandonar el modelo zonal. La alternativa sería volver a una gestión provincial. Según sus defensores, esta estructura permitiría una administración más cercana al territorio del sistema de salud en Ecuador. Por lo tanto, las decisiones serían más ágiles y contextualizadas.
Sin embargo, aunque la vicepresidenta María José Pinto lidera el frente de salud, los problemas persisten. El Gobierno impulsó reformas a la Ley del Sercop. También promovió compras centralizadas. Aun así, el sistema de salud en Ecuador no logra estabilizar su abastecimiento. En consecuencia, las fallas continúan acumulándose.
Un problema estructural que se arrastra
Marcelo Aguilar, exviceministro de Salud, atribuye la crisis a decisiones erráticas acumuladas dentro del sistema de salud en Ecuador. Según su análisis, la inestabilidad en la política pública ha sido constante. Además, la fragmentación de los subsistemas impidió una articulación sostenida y eficiente.

Desde su perspectiva, el modelo zonal profundizó las desigualdades territoriales. Las zonas, por su diversidad, resultan inmanejables. Esto impide comprender realidades sociales y sanitarias específicas. Como consecuencia, las periferias quedan sin respuesta oportuna dentro del sistema de salud en Ecuador.
Aguilar propone fortalecer sistemas locales de salud a nivel provincial. Este enfoque permitiría una mejor asignación de recursos. También favorecería el control transparente y la participación ciudadana. Así, el sistema de salud en Ecuador podría iniciar un proceso de corrección institucional.
Voces críticas y advertencias técnicas
Daniel Simancas, médico investigador, considera que el dilema no es binario. Ambos modelos presentan ventajas y limitaciones. El enfoque zonal facilitó compras masivas y es parte de la problemática del sistema de salud en Ecuador. No obstante, también generó distorsiones logísticas significativas.
Simancas menciona desconexiones geográficas evidentes. Gestionar Galápagos desde Milagro es un ejemplo. Estas decisiones ocasionaron retrasos en medicinas e insumos. Para él, el problema es estructural. Sin cambios en políticas y control, el impacto será limitado.
En la misma línea, Joaury Terán, de la Asociación de Médicos Rurales, critica la excesiva centralización. Las compras y contrataciones se deciden lejos de los hospitales. Esto genera demoras y suspensiones de tratamientos. Además, el modelo diluye responsabilidades administrativas. No queda claro quién responde ante las fallas. Para Terán, retornar a direcciones provinciales permitiría respuestas más rápidas. También garantizaría continuidad en la atención. Así, el sistema de salud en Ecuador podría reducir su actual nivel de colapso.
Fuente: panoramaecuador.com
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