El feriado de Año Nuevo 2026 volvió a evidenciar la doble realidad del turismo en Ecuador. Mientras miles de viajeros se desplazaron hacia la Costa, especialmente a Santa Elena, Manabí y Esmeraldas, también salieron a la luz problemas estructurales que limitan el crecimiento sostenible de esta actividad.
El inicio del año movilizó a familias y turistas nacionales que buscaron sol, playa y descanso. Sin embargo, la experiencia no siempre estuvo a la altura de las expectativas debido a deficiencias en servicios básicos, seguridad, vialidad y control de precios.
Santa Elena: crecimiento sostenido con retos pendientes
Desde comienzos de los años 2000, Santa Elena ha mostrado un desarrollo turístico constante impulsado por inversiones privadas en urbanizaciones, hoteles, comercios y gastronomía. Este avance ha posicionado a la provincia como uno de los destinos más visitados del país.
A pesar de ello, visitantes frecuentes consideran que el crecimiento debe ir acompañado de mejoras en servicios públicos, seguridad y ordenamiento de precios. La falta de agua potable en temporadas de alta demanda y la percepción de inseguridad generan molestias que afectan la experiencia del turista.
Certificaciones internacionales como apuesta de calidad
Con el objetivo de elevar su competitividad, Santa Elena impulsa procesos para obtener certificaciones internacionales. Balnearios como Chipipe, Ballenita, Ayangue y Libertador Bolívar participan en el programa Blue Flag, que evalúa estándares ambientales, seguridad y calidad de servicios.
Estas certificaciones representan una oportunidad para posicionar las playas ecuatorianas en el mercado internacional y atraer visitantes que priorizan destinos organizados y sostenibles.

Manabí: turismo integral más allá de los paisajes
En Manabí, playas como El Murciélago y Santa Marianita recibieron a cientos de turistas durante el feriado. Los visitantes coinciden en que el potencial natural debe complementarse con una estrategia integral que incluya promoción, eventos culturales, deportivos y gastronómicos durante todo el año.
La seguridad y el estado de las vías son factores determinantes para la decisión de viaje. Carreteras en mal estado y controles insuficientes generan preocupación entre quienes se movilizan con sus familias. Además, el aumento de precios en zonas turísticas es visto como un factor que desincentiva futuras visitas.
Esmeraldas: alta demanda, mismas preocupaciones
Atacames se consolidó como uno de los principales destinos del feriado, con más de 40.000 visitantes y una ocupación hotelera cercana al 95 %. Restaurantes y comercios trabajaron a plena capacidad, reflejando el atractivo del destino.
No obstante, los reclamos fueron constantes. Los problemas en la vía Quinindé-Esmeraldas, con numerosos puntos críticos, complicaron el acceso y aumentaron los tiempos de viaje. A esto se suma la preocupación por la seguridad, en una provincia que cerró 2025 con un incremento de muertes violentas.
Infraestructura y seguridad, claves para competir
Pese a las dificultades, la hospitalidad y belleza natural de la Costa ecuatoriana siguen siendo un imán para los turistas. Sin embargo, si Ecuador aspira a competir con destinos internacionales consolidados, deberá invertir de forma sostenida en infraestructura vial, servicios básicos y seguridad.
El potencial está presente, pero convertirlo en una industria sólida requiere decisiones estructurales que garanticen experiencias seguras, accesibles y de calidad para el visitante.
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