La frase clave Unidad Popular marca el eje de una decisión política que sacude el escenario local: el movimiento anunció la separación del alcalde de Latacunga, Fabricio Tinajero, tras un proceso disciplinario interno que evidenció diferencias profundas entre la dirigencia y la gestión municipal.
Las tensiones venían acumulándose desde hace meses. Cuestionamientos ciudadanos por obras inconclusas y compromisos incumplidos fueron el detonante de una crisis que terminó en una ruptura formal. Diversos sectores sociales que respaldaron el proyecto político expresaron su inconformidad, señalando un distanciamiento del alcalde respecto a las demandas de la población.
Unidad Popular y el origen del conflicto político
Desde la dirigencia provincial en Cotopaxi se reconoce que las críticas no solo surgieron desde la militancia, sino también desde organizaciones sociales y colectivos ciudadanos. Estas agrupaciones exigieron respuestas claras frente a lo que consideran una gestión alejada del plan inicial.
El director provincial explicó que se intentó reencauzar la administración mediante propuestas construidas desde la base social. Sin embargo, la falta de respuestas concretas y la ausencia en espacios de diálogo profundizaron el conflicto.

Proceso disciplinario y decisiones internas
La separación del alcalde fue confirmada por la dirigencia nacional del movimiento, que detalló que la medida se tomó luego de evaluar tanto su postura política como su desempeño en funciones.
Entre los principales cuestionamientos se destacan proyectos sin concluir, promesas de campaña incumplidas y una desconexión progresiva con la ciudadanía. Estos elementos fueron determinantes para que el movimiento resolviera apartarlo de sus filas.
Unidad Popular frente a la gestión municipal
Otro punto clave dentro de la ruptura fue la falta de posicionamiento del alcalde frente a temas nacionales relevantes. En particular, se cuestionó su silencio respecto a reformas legales que, según el movimiento, afectan directamente a los gobiernos locales.
Desde la organización política se sostiene que estas decisiones nacionales podrían reducir significativamente los recursos destinados a obras sociales, lo que incrementa la preocupación sobre el impacto en la población.
Reorganización interna y futuro del movimiento
En medio de la crisis, el movimiento avanza en un proceso de reestructuración interna. Se han anunciado elecciones provinciales y una convención nacional, espacios donde se definirán nuevas estrategias y liderazgos.
Este escenario refleja no solo una ruptura política, sino también un intento por fortalecer la organización y recuperar la confianza de sus bases sociales.
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