El abogado penalista Abelardo de la Espriella inicia el 7 de agosto de 2026 una de las irrupciones políticas más rápidas en la historia reciente de Colombia. En solo un año, pasó de fundar un movimiento propio a convertirse en el primer presidente del país identificado con la ultraderecha. Desde antes de asumir, ya imprimió su sello en la política colombiana, según informa la agencia EFE.
Un giro político e institucional sin precedentes
La misma puesta en escena que lo acompañó durante la campaña marca sus semanas de transición. Se trata del saludo militar al cerrar sus discursos y vídeos con estética cinematográfica. De la Espriella anunció un profundo giro político e institucional. Su objetivo es diferenciarse claramente del Gobierno saliente de Gustavo Petro. Además, ha dejado claro que sus decisiones responderán a una visión distinta de la administración pública.
Del bufete de abogados a la presidencia
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, tiene raíces familiares en el Caribe colombiano. Estudió Derecho en la Universidad Sergio Arboleda. Antes de entrar a la política, construyó una exitosa carrera como abogado penalista. Se hizo conocido por defender a clientes controvertidos como Alex Saab y David Murcia Guzmán. Su trayectoria profesional le otorgó visibilidad y contactos en distintos sectores del país.
Una imagen pública cuidadosamente construida
Entre sus seguidores se le conoce como ‘el Tigre’. Cultivó una imagen de empresario exitoso y amante de la ‘dolce vita’. Su éxito le permitió lanzar productos como el ron Defensor y grabar discos como tenor. Desde 2008 está casado con Ana Lucía Pineda y es padre de cuatro hijos. Esta faceta personal ha formado parte de su cercanía con el electorado.
La creación del partido Defensores de la Patria
En julio de 2025, Abelardo de la Espriella decidió entrar formalmente en política. Creó el movimiento Defensores de la Patria, reconocido como partido político por las autoridades electorales. Afirmó entonces que Colombia atravesaba “las horas más oscuras” bajo el Gobierno de Gustavo Petro. Su propuesta desplazó al uribismo como principal referente de la derecha colombiana en muy poco tiempo.
Campaña centrada en el orden y la seguridad
Admira al presidente estadounidense Donald Trump y al mandatario salvadoreño Nayib Bukele. Su campaña se centró en devolver el orden al país y combatir la delincuencia con “mano de hierro”. La noche de su victoria celebró rodeado de miles de seguidores. Había banderas colombianas y música épica en todo el recinto del acto. El apoyo recibido mostró el respaldo a sus propuestas de cambio.
Estilo presidencial que se anticipa desde antes de asumir
Las semanas posteriores a las elecciones mostraron los rasgos de su futuro gobierno. Antes incluso de tomar posesión, anunció un cambio en la política exterior. Restableció relaciones con Israel y trasladó la embajada colombiana a Jerusalén. Esta decisión contrasta marcadamente con la línea seguida por Gustavo Petro. También anunció el cierre de varias embajadas, entre ellas las de Cuba y Nicaragua. Presentó un gabinete casi completo semanas antes de su investidura. Al principio quería jurar el cargo en un cantón militar, pero lo cambió a Cali. No invitó a expresidentes como Ernesto Samper y Juan Manuel Santos a la ceremonia.
Los grandes desafíos que enfrentará
A pesar de no tener experiencia previa en cargos públicos, debe demostrar su capacidad de gestión. Su reto es convertir su fenómeno político en un Gobierno efectivo. Colombia sigue profundamente polarizada y enfrenta problemas graves de seguridad. Por su parte, Gustavo Petro lidera la oposición desde el primer día, tal como señala EFE. La gestión de Abelardo de la Espriella definirá el rumbo del país en los próximos años.
Fuente: El Comercio
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