- El desbordamiento del río Balao dejó a más de 320 familias damnificadas en tres sectores del cantón.
- Precipitaciones de 207 milímetros en 48 horas colapsaron un muro de contención de tierra en Las Madres.
- La única draga de la Prefectura del Guayas permanece varada e inoperativa desde inicios de 2026.
- La Secretaría de Gestión de Riesgos evalúa habilitar albergues temporales y exige obras definitivas.
La recurrencia de las emergencias invernales mantiene en zozobra a la población costera del Guayas. Los primeros temporales de alta intensidad vinculados al fenómeno de El Niño anegaron extensas zonas residenciales y agrícolas del cantón Balao, situado en el extremo sur provincial. Un volumen de precipitaciones acumuladas de 207 milímetros en apenas 48 horas desbordó el cauce del río Balao y uno de sus afluentes secundarios, afectando de manera directa a más de 320 familias que observaron cómo el agua penetraba hasta 40 centímetros al interior de sus domicilios.
Según las evaluaciones técnicas de campo emitidas por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), las mayores afectaciones se concentran en la ciudadela Las Madres (con 64 familias damnificadas), el recinto San Carlos (60 familias) y la zona rural de Cien Familias (208 viviendas inundadas). Asimismo, la crecida del río superó el metro de altura en los accesos al colegio técnico de la cabecera cantonal, lo que obligó al Ministerio de Educación a suspender las clases presenciales y ordenar el retorno temporal a la modalidad virtual.
Colapso de muros provisionales y reclamo ciudadano por dragado
El detonante principal de la inundación en Las Madres fue la ruptura súbita de un muro de contención de tierra construido junto a la finca San José. Habitantes del sector denunciaron que las autoridades provinciales y municipales han recurrido de forma sistemática a levantar diques provisionales con material de relleno que terminan cediendo ante el embate de las crecidas fluviales. Los pobladores demandan la construcción urgente de muros definitivos de hormigón armado o estructuras reforzadas con gaviones de piedra.
A la debilidad estructural de los bordos de contención se suma la grave sedimentación del lecho fluvial. Moradores del cantón calculan que el río acumula hasta dos metros de sedimentos y arena cerca de las zonas pobladas, lo que reduce drásticamente la capacidad hidráulica de desfogue hacia el mar. Pese a que el plan invernal contemplaba el dragado integral del cauce, los trabajos se encuentran totalmente paralizados debido a que la única draga propia de la Prefectura del Guayas (una máquina Damen CSD500) quedó atascada de sedimentos e inoperativa en la desembocadura tras los desbordamientos de inicios de año.
Articulación de competencias y asistencia humanitaria
La titular de la Secretaría de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, inspeccionó las áreas inundadas y remarcó la necesidad apremiante de que tanto la Prefectura del Guayas como la Alcaldía de Balao ejecuten sin dilaciones las obras estructurales de prevención y limpieza mecánica en los afluentes.
La situación de vulnerabilidad hídrica en las cuencas costeras guarda directa relación con el monitoreo expuesto en la cobertura sobre las inundaciones por desbordamiento de ríos en cantones costeros, donde la falta de dragado oportuno y el deterioro de diques agrícolas aceleran la pérdida de enseres y medios de subsistencia rural.
Equipos de primera respuesta y brigadas del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal distribuyen kits de alimentos no perecibles y vituallas a las familias perjudicadas. Mientras la Prefectura evalúa la contratación o arrendamiento de nueva maquinaria pesada para retomar el desazolve del río Balao, las familias damnificadas demandan compromisos financieros vinculantes para proteger las riberas antes de la intensificación del ciclo invernal.









