Con menos de un mes para la segunda vuelta electoral en Ecuador, el debate presidencial entre el actual presidente Daniel Noboa y la candidata del correísmo, Luisa González, resultó en una confrontación marcada por ataques personales y acusaciones, sin que ninguno de los dos presentara propuestas claras para abordar los problemas más acuciantes del país. Este debate, que fue transmitido en cadena nacional, giró en torno a cinco ejes clave: educación, salud y seguridad social, criminalidad y seguridad, economía y empleo, y gobernabilidad. Sin embargo, lo que más destacó fue la falta de concreción en los planes de gobierno de ambos candidatos, y un enfoque excesivo en las acusaciones mutuas.
Un debate cargado de ataques personales
Desde el inicio del debate, las intervenciones estuvieron plagadas de frases repetitivas y ataques directos entre los candidatos. Luisa González, en su mayoría, utilizó la fórmula “Noboa, no. No mienta otra vez” como inicio de sus respuestas, mientras que el presidente replicaba con el juego de palabras “Luisa, te desdolariza”, apuntando a su postura sobre la economía y el uso del dólar como moneda nacional. Esta dinámica reflejó la carencia de un intercambio de ideas sustanciales.
Michelle Maffei, experta en seguridad y criminalidad, calificó el debate como uno de los más “feos” de los últimos diez años de historia democrática del país. Según Maffei, ni Noboa ni González lograron centrarse en propuestas concretas para abordar los problemas que aquejan a Ecuador. En cambio, se centraron en descalificar al adversario, dejando en evidencia una falta de liderazgo y una ausencia de propuestas detalladas.
Las grandes ausentes: las propuestas concretas
Uno de los puntos más críticos del debate fue la total falta de propuestas estructuradas y viables que respondieran a las necesidades urgentes del país. De acuerdo con los analistas, Ecuador perdió una nueva oportunidad para escuchar soluciones profundas relacionadas con los cambios estructurales que requiere el país. En lugar de eso, se escucharon promesas populistas que, si bien pueden resultar atractivas, no tienen sustancia ni viabilidad a largo plazo.
Oswaldo Landázuri, analista económico, señaló que el tema económico fue donde más se marcaron las diferencias entre los dos candidatos, especialmente en cuanto a la gestión de las reservas, el gasto público y la inversión. Sin embargo, más allá de las diferencias ideológicas, ninguno de los dos candidatos presentó un plan concreto que pudiera garantizar un mejor futuro económico para Ecuador.
En cuanto a la seguridad, Maffei también expresó su decepción. Ambos candidatos fueron incapaces de presentar una estrategia clara para combatir la creciente inseguridad en el país. Aunque González hizo críticas a la gestión de Noboa en este aspecto, las soluciones propuestas por ambos fueron vagas y poco innovadoras. El debate sobre la criminalidad se centró en medidas superficiales, como la presencia de las fuerzas armadas en las calles o el aumento de inteligencia en la frontera, pero sin entrar en detalle sobre cómo implementar cambios estructurales en el sistema de seguridad.
La polémica sobre Nicolás Maduro
Uno de los momentos más tensos del debate ocurrió cuando Noboa cuestionó a González sobre su postura frente al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. La pregunta fue clara: “¿Reconocerá al gobierno de Nicolás Maduro?”. González respondió afirmativamente, argumentando que este reconocimiento era necesario para poder devolver a los venezolanos que, según ella, habían ingresado al país de forma irregular y desordenada. Este intercambio evidenció una diferencia en la forma en que ambos candidatos abordan la inmigración, un tema que ha sido de gran controversia en Ecuador debido al creciente número de migrantes venezolanos.
El presidente Noboa, por su parte, había derogado previamente su decreto que otorgaba amnistía a los inmigrantes indocumentados venezolanos, lo que había generado una fuerte reacción en ciertos sectores de la población. Esta decisión, junto con la postura de González sobre el tema, fue uno de los puntos más polémicos del debate.
La reacción de los analistas frente al debate presidencial: ¿quién ganó el debate?
Los analistas coinciden en que el debate de este domingo no fue tan relevante como el de 2023, en el cual Noboa logró inclinar la balanza a su favor y emergió como el ganador de la primera vuelta. Sin embargo, en esta ocasión, el debate no ofreció un impacto significativo. La falta de propuestas concretas y la presencia de ataques personales dejaron a los espectadores con la sensación de que ambos candidatos no habían logrado ofrecer soluciones viables a los problemas del país.
En cuanto a quién ganó el debate, Maffei y Landázuri coinciden en que la balanza podría inclinarse a favor de González, debido a su postura más firme y empoderada, contrastando con la forma más pausada y tranquila de Noboa. No obstante, esta impresión podría depender más de la actitud y el liderazgo demostrados durante el intercambio que de las propuestas reales presentadas en el debate.
Un debate poco memorable en el debate presidencial
El debate presidencial entre Daniel Noboa y Luisa González dejó claro que, a menos de un mes de la segunda vuelta electoral, ambos candidatos aún tienen mucho que demostrar. La falta de propuestas concretas y la constante confrontación personal marcaron este intercambio, dejando en el aire la incertidumbre sobre quién tiene la capacidad real de liderar el país en los próximos años. Para muchos analistas, Ecuador perdió una valiosa oportunidad de escuchar una discusión profunda sobre los temas cruciales que enfrenta el país, lo que podría influir en las decisiones de los votantes en la segunda vuelta.
Fuente: CNN
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