La noche del jueves 11 de junio se registró un hecho violento que conmocionó a la comunidad de Quito: el asesinato de Santiago Ávalos, gerente financiero de la Universidad de las Américas (UDLA). Desde ese momento, las autoridades desplegaron operativos de barrido en la zona del suceso, con el propósito fundamental de recopilar evidencias y esclarecer las circunstancias que rodearon su muerte. El crimen de Santiago Ávalos se ha convertido en un asunto prioritario para la Policía Nacional, que avanza en líneas de investigación dirigidas a descubrir las motivaciones del ataque y dar con los responsables materiales e intelectuales.
Detalles del suceso en la avenida Oswaldo Guayasamín
El ataque ocurrió sobre la avenida Oswaldo Guayasamín, en el sector de Miravalle, mientras el hombre de 42 años regresaba a su domicilio. Dos individuos que se desplazaban en una motocicleta lo interceptaron de manera repentina. Dispararon al menos cinco proyectiles contra la ventana derecha de su vehículo, de los cuales tres impactaron en su cabeza. Debido a la gravedad de las lesiones y la pérdida de control, el automóvil tipo SUV que conducía se salió de la vía y chocó contra una estructura sólida. Al llegar los equipos de emergencia y las fuerzas del orden, confirmaron que el funcionario universitario ya no contaba con signos vitales dentro del vehículo. Inmediatamente después, se iniciaron entrevistas exhaustivas con familiares, compañeros de trabajo y personas de su círculo cercano para reconstruir su rutina y su entorno personal y laboral.
Byron Flores, jefe del Distrito de Policía Eugenio Espejo, explicó que se están llevando a cabo todos los procedimientos técnicos y periciales necesarios. “Se está realizando todo el levantamiento técnico con la finalidad de dar con los responsables de este hecho”, señaló la autoridad policial, resaltando el compromiso de la institución para resolver el crimen de Santiago Ávalos y brindar claridad a la sociedad.
Hipótesis central: perfilamiento y posible extorsión
Una de las conclusiones preliminares más relevantes de la investigación indica que la víctima fue objeto de un perfilamiento previo. Esto significa que los agresores monitorearon de forma sistemática sus desplazamientos: desde su salida del hogar hacia la universidad, sus horarios, rutas habituales y actividades diarias. Esta observación detallada revela que el ataque no fue casual, sino que hubo una planificación previa por parte de los involucrados.
Aunque hasta el momento no consta ninguna denuncia formal por extorsión ante la Fiscalía General del Estado, las autoridades consideran que esta es la hipótesis más sólida para explicar el crimen de Santiago Ávalos. Su cargo como gerente financiero le otorgaba acceso a información sensible y recursos económicos, un factor que las autoridades estiman determinante para haberlo convertido en un blanco. No obstante, los investigadores no descartan otras líneas de indagación y continúan analizando todos los elementos disponibles.
Acciones actuales de la investigación
Para avanzar en el caso, la Policía Nacional sigue activando y revisando las grabaciones de las cámaras de seguridad ubicadas en las vías aledañas al lugar del suceso y en las rutas que frecuentaba la víctima. El objetivo es identificar el recorrido que siguieron los presuntos sicarios, sus movimientos antes y después del ataque, y cualquier dato que ayude a determinar cómo actuaron y por qué eligieron a este padre de familia como objetivo.
El crimen de Santiago Ávalos sigue siendo investigado con rigurosidad, y las autoridades aseguran que continuarán trabajando hasta obtener resultados concretos, esclarecer lo sucedido y garantizar que se haga justicia por este hecho que ha generado gran preocupación en la ciudadanía quiteña.
Fuente: El Universo
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