La presión sobre los semiconductores alcanza un punto crítico en 2026. Tras elevar los precios de móviles y ordenadores, la crisis de la RAM impacta en el sector automotor. Por ello, suben los costes de fabricación de los vehículos modernos con arquitecturas avanzadas.
Este aumento responde al desvío de silicio hacia la industria automotriz y centros de datos, donde los servidores de inteligencia artificial absorben la producción.
Factores de suministro y crisis de la RAM
La electrónica de cabina y la seguridad exigen más almacenamiento en la gama actual. El avance de la crisis de la RAM genera las siguientes consecuencias en las fábricas de coches:
- Desvío de producción: Las marcas líderes priorizan módulos HBM de alto margen, dejando los pedidos de automoción con demoras de hasta 58 semanas.
- Escalada de tarifas: El coste de la memoria DRAM tipo LPDDR4 para pantallas y asistentes ADAS sube hasta un 100 % frente al año previo.
- Consumo interno: El vehículo medio proyecta usar 278 GB de memoria combinada en 2026, llegando a 2 TB en modelos de alta gama.
- Rigidez técnica: La crisis de la RAM golpea con fuerza al sector porque los chips vehiculares exigen meses de homologación técnica previa.

Márgenes comerciales y encarecimiento de coches conectados
Las marcas generalistas operan con márgenes reducidos del 4,4 % y deben trasladar el alza al cliente. El encarecimiento de coches conectados provoca el fin de acabados básicos y la caída de descuentos directos en los concesionarios.
Por este motivo, la crisis de la RAM empuja a las marcas a depender de los intereses de financiación y fórmulas de alquiler a largo plazo para sostener sus balances.
Además, como los frenos automáticos de emergencia y las pantallas digitales son obligatorios por ley, los fabricantes no pueden retirar estos componentes del equipamiento base.
Conclusiones sobre el mercado de componentes automotrices
La pugna por el silicio entre las tecnológicas y las firmas de coches redefine la estructura de costes de la movilidad moderna. Por consiguiente, entender la crisis de la RAM resulta clave para anticipar las subidas en los precios de venta de turismos nuevos.
En conclusión, la crisis de la RAM incrementa el coste de la memoria DRAM por la demanda en la industria automotriz y centros de datos, acelerando el encarecimiento de coches conectados.
Fuente: xataka
