El temor a una nueva crisis financiera mundial empieza a tomar fuerza tras la publicación de un informe que anticipa un escenario crítico para 2028. Según los analistas, el avance acelerado de la Inteligencia Artificial podría desencadenar una cadena de efectos devastadores en el empleo, el consumo y los mercados financieros.

Una crisis sin precedentes en el horizonte
Un reciente análisis de Citrini Research pone sobre la mesa la posibilidad de una crisis económica global profunda en apenas dos años. El informe sugiere que el impacto de la Inteligencia Artificial en el tejido empresarial y laboral podría ser mucho más disruptivo de lo previsto, afectando directamente a grandes compañías y a la estabilidad de los mercados.
El papel de la Inteligencia Artificial en el colapso
El crecimiento de la IA no solo está transformando industrias, sino que también podría provocar despidos masivos, especialmente entre trabajadores cualificados que representan una parte clave del consumo global. Este fenómeno generaría un efecto dominó: menos empleo implica menor gasto, lo que a su vez reduce los ingresos empresariales.
Desempleo, impagos y caída del consumo
El informe advierte que en países como Estados Unidos el desempleo podría superar el 10%, frente al 4,2% actual. Este aumento tendría consecuencias directas en el incremento de impagos hipotecarios, quiebras empresariales y una fuerte contracción del consumo, debilitando aún más la economía.
Un círculo vicioso difícil de frenar
Ante la caída de beneficios, las empresas optarían por invertir aún más en tecnología e Inteligencia Artificial para mejorar la eficiencia, lo que generaría nuevos despidos. Este ciclo repetitivo podría intensificar la crisis, creando un entorno económico cada vez más frágil y difícil de estabilizar.
Un escenario hipotético que ya genera preocupación
Aunque se trata de una proyección teórica, el informe ha encendido las alarmas en los mercados financieros. Wall Street y otros centros económicos ya muestran inquietud ante el rápido avance de la IA y las fuertes inversiones en esta tecnología, lo que añade presión a un sistema que aún se recupera de crisis recientes.
Fuente: Marca
Te puede interesar:
