- Unas 150 industrias del segmento Alto Voltaje 1 comenzarán a desconectarse un día completo por semana.
- La cota del embalse Mazar descendió a 2.138,8 metros sobre el nivel del mar, a 14,2 metros de su nivel óptimo.
- La medida preventiva concentra a plantas metalúrgicas y de manufactura ubicadas en Guayaquil y Durán.
- El acuerdo público-privado busca preservar reservas hídricas antes de los meses más severos del estiaje.
Un contingente de 150 empresas e industrias de gran escala en Ecuador comenzará a paralizar sus actividades productivas durante un día completo cada semana a partir de este martes 22 de septiembre de 2026. La medida, consensuada entre las autoridades del Gobierno nacional y los usuarios del segmento Alto Voltaje 1 (AV1), constituye un plan de contingencia preventivo para resguardar el volumen de agua en el embalse de Mazar, infraestructura nodal que alimenta al mayor complejo de generación hidroeléctrica del país.
El anuncio oficial fue realizado por el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, quien explicó que el adelantamiento del periodo de estiaje en el austro ecuatoriano provocó que el embalse descendiera hasta los 2.138,8 metros sobre el nivel del mar, ubicándose a 14,2 metros de su cota máxima operativa permitida (2.153 m s. n. m.). La desconexión programada busca administrar con prudencia la curva de consumo para no agotar las reservas hídricas antes de los meses de octubre y noviembre.
Alcance del segmento Alto Voltaje 1 en Guayas
De acuerdo con precisiones del presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil, Juan Carlos Navarro, la medida no implica cortes generalizados en todo el tejido manufacturero, sino que involucra exclusivamente a consumidores industriales que reciben suministro en media y alta tensión regulada. Estas empresas representan aproximadamente el 90 % de los usuarios AV1 del país y se encuentran radicadas de forma prioritaria en los cantones de Guayaquil y Durán, en la provincia del Guayas.
Informes del Ministerio de Energía y Minas (Ministerio de Energía) y del Operador Nacional de Electricidad (Cenace) señalan que desconectar estas grandes plantas metalúrgicas, acereras y químicas desde las subestaciones distribuidoras aliviará de inmediato la demanda nacional en decenas de megavatios durante las horas de mayor exigencia.
Representantes del sector manufacturero destacaron que cada día de paralización industrial implica coordinaciones minuciosas en logística de despachos, almacenamiento de materia prima y recalibración de maquinaria pesada. Para minimizar el impacto en las metas de exportación y entrega a clientes locales, las industrias han adelantado planes de mantenimiento mecánico preventivo y limpieza de líneas de montaje durante las jornadas de desconexión obligatoria fijadas por el Cenace.
El acuerdo contempla mecanismos de flexibilidad operativa para que las empresas que no puedan apagar sus hornos continuos o calderas industriales reestructuren sus turnos laborales durante las madrugadas y fines de semana, aminorando las mermas en el rendimiento económico y garantizando la estabilidad de las plazas de trabajo.
Planificación anticipada para evitar apagones severos
Marco Acuña, presidente del Consejo Consultivo de Ingeniería y Economía, valoró el carácter preventivo de la disposición, señalando que la desconexión voluntaria y coordinada permite a las industrias organizar sus cadenas de suministro y evitar pérdidas abruptas derivadas de apagones intempestivos sin previo aviso.
Expertos en política energética coinciden en que la preservación de Mazar es indispensable para sostener la estabilidad operativa del complejo Paute Integral, que aporta más de 1.700 megavatios de potencia al Sistema Nacional Interconectado. Si el nivel del embalse perfora la cota mínima de operación técnica de 2.115 metros sobre el nivel del mar, las turbinas quedarían fuera de servicio por riesgo de cavitación y sedimentación, desatando racionamientos eléctricos forzosos y prolongados en el sector residencial de todo el país.
La adopción de estas medidas de ahorro energético guarda coherencia con las disposiciones aplicadas en los días previos, cuando Ecuador inició desconexiones programadas para el sector industrial ante la sequía en las cuencas fluviales, buscando garantizar la continuidad del servicio eléctrico residencial y comercial en todo el territorio nacional.
Las autoridades energéticas y los gremios empresariales mantendrán un comité técnico de crisis permanente que evaluará semanalmente el caudal promedio de los ríos Paute y Mazar, ajustando el cronograma de desconexiones preventivas conforme evolucionen los patrones climáticos y la recuperación efectiva de las reservas hídricas en la cuenca andina.









