Frente a contingencias climáticas y desafíos en el suministro de energía, el uso del efectivo se consolida como una alternativa práctica indispensable para resolver necesidades cotidianas cuando los sistemas electrónicos de pago sufren interrupciones. Disponer de liquidez física permite a las familias adquirir alimentos frescos, agua potable y medicinas sin depender exclusivamente de datáfonos o plataformas digitales momentáneamente fuera de servicio.
Medidas de previsión sobre el uso del efectivo
José Luis Rodríguez, gerente general de Prosegur Ecuador, recomendó incorporar una reserva prudente de dinero físico en la planificación doméstica sin desplazar los canales bancarios regulares. Aconsejó mantener billetes de bajo valor en zonas seguras y accesibles, moderando compras innecesarias durante eventos imprevistos, en sintonía con prácticas sostenibles de previsión y resiliencia barrial. Estas precauciones aseguran operatividad inmediata frente a cualquier contingencia ambiental o energética.
Boletín de prensa enviado por una empresa de RR. PP.









