- Inundaciones por El Niño amenazan la capacidad de pago de agricultores y comerciantes costeros.
- La Asociación de Bancos del Ecuador (Asobanca) y cooperativas evalúan mecanismos de alivio financiero.
- Sectores como arroz, banano, caña de azúcar y camarón concentran alta demanda crediticia.
- Analistas sugieren reestructuraciones tempranas de pasivos para evitar el deterioro de la cartera.
La eventual intensificación del Fenómeno de El Niño en el litoral de Ecuador representa una seria amenaza para la estabilidad financiera de miles de productores agrícolas, acuícolas y microempresarios de la Costa, quienes podrían enfrentar severas dificultades para cumplir oportunamente con el pago de créditos contratados con la banca privada y las cooperativas de ahorro y crédito. Así lo advirtieron este martes 13 de octubre representantes de los gremios productivos y analistas económicos del país.
Las provincias más vulnerables ante la acumulación de precipitaciones y desbordamiento de ríos —como Guayas, Los Ríos, Manabí y El Oro— concentran una proporción sustancial de la cartera crediticia destinada a cultivos de ciclo corto, banano, arroz, maíz y cacao. De anegarse las plantaciones o dañarse la red vial terciaria, los productores perderían no solo sus cosechas sino también el flujo de caja indispensable para amortizar el capital y los intereses adeudados.
Evaluación de riesgos y cartera crediticia en Asobanca
De acuerdo con reportes de la Asociación de Bancos del Ecuador (Asobanca), las entidades financieras mantienen un monitoreo permanente sobre la evolución de la cartera agropecuaria y de microcrédito en los cantones declarados en alerta roja por las autoridades de gestión de riesgos. Los expertos destacan que, a diferencia de crisis anteriores, el sistema bancario cuenta con adecuados niveles de provisiones y liquidez para amortiguar impactos localizados.
La salud del sistema crediticio se vincula de forma estrecha con el desempeño macroeconómico del país, complementando otros indicadores del mercado formal y bursátil como los analizados cuando la la Bolsa de Valores Quito dinamiza el mercado de capitales en territorio nacional.
Propuestas de alivio y reestructuración de deudas
Ante este panorama, organizaciones gremiales como la Cámara de Agricultura de la Segunda Zona han solicitado a la Junta de Política y Regulación Financiera y a la Superintendencia de Bancos emitir normativas extraordinarias que permitan la novación, refinanciamiento y diferimiento de cuotas crediticias sin recargo de intereses moratorios ni degradación en la calificación de riesgo crediticio de los deudores afectados por desastres naturales.
Por su parte, el Banco Central del Ecuador enfatizó que la preservación de la cadena de pagos resulta indispensable para evitar contracciones severas en el consumo de los hogares y mantener el dinamismo del empleo rural en las provincias agrícolas del país.
Prevención y seguros agrícolas
Economistas sugieren además potenciar el acceso a seguros agrícolas subvencionados por el Estado y líneas de liquidez de emergencia a través de la banca pública, asegurando que los pequeños agricultores dispongan de recursos para resembrar una vez que bajen los niveles de inundación y se normalicen las condiciones climáticas en la cuenca del litoral.
Impacto en la cadena de suministros y vulnerabilidad del microcrédito
El análisis técnico de los sectores productivos de la Costa revela que el impacto de El Niño golpea de manera asimétrica a los pequeños agricultores y comerciantes informales, quienes dependen de líneas de microcrédito otorgadas por cooperativas de ahorro y crédito y cajas comunales. A diferencia de las grandes agroexportadoras que cuentan con canales de drenaje mecanizados y reservas de capital, los campesinos de arroz y maíz pierden la totalidad de su inversión si los campos permanecen bajo el agua más de una semana.
La caída en los ingresos de estos productores desencadena un efecto dominó en los centros de abasto cantonales, reduciendo el consumo de bienes de primera necesidad, agroquímicos y transporte de carga. Los directivos de los gremios comerciales de Babahoyo, Daule y Chone alertaron que el aumento en los índices de morosidad crediticia limitaría la colocación de nuevos préstamos durante el primer semestre de 2027, profundizando el estancamiento económico en las zonas rurales del litoral.
Frente a esta situación, economistas de universidades costeñas plantearon la creación urgente de un fondo de contingencia público-privado que subsidie las tasas de interés de los créditos reestructurados y aporte garantías crediticias parciales para que los bancos y cooperativas puedan refinanciar pasivos a largo plazo sin deteriorar sus balances patrimoniales ni exigir garantías hipotecarias desproporcionadas a los afectados.
La articulación entre el Ministerio de Economía, la banca pública y los organismos multilaterales de crédito será fundamental para desembolsar recursos contingentes de asistencia financiera antes de que los desbordamientos de ríos aíslen a las comunidades productivas.
Los directivos de las cámaras de la producción insistieron en que las medidas de refinanciamiento deben implementarse de forma preventiva antes de que el invierno alcance su pico máximo de intensidad. Un diferimiento ordenado de amortizaciones permitirá a los agricultores costeros proteger sus activos productivos y garantizar el abastecimiento regular de alimentos de primera necesidad en los principales mercados urbanos del país.









