- Las refinerías ecuatorianas recibieron un 26,3% más de crudo nacional entre enero y septiembre de 2026.
- El volumen total de barriles exportados hacia el exterior registró una leve disminución del 1,17%.
- Los ingresos petroleros externos alcanzaron USD 6.073,5 millones, un incremento interanual de 26,11%.
- La Refinería Esmeraldas procesó un promedio de 85.000 barriles por día para cubrir la demanda interna.
Un informe estadístico consolidado difundido este 28 de octubre de 2026 por la empresa pública EP Petroecuador determinó que la entidad estatal redujo sus exportaciones de crudo en un 1,17% entre enero y septiembre del presente año frente a idéntico período de 2025. Sin embargo, dicha estrategia de priorización energética permitió que los complejos refinadores del país recibieran un 26,3% más de petróleo para su procesamiento interno, optimizando la oferta doméstica de derivados y combustibles industriales.
Equilibrio productivo y maximización de ingresos fiscales
Pese a la contracción marginal en el volumen físico de barriles colocados en los mercados spot internacionales, la estatal petrolera experimentó un notable crecimiento en sus ingresos monetarios netos derivados del comercio exterior. Entre enero y septiembre de 2026, las ventas externas generaron un ingreso acumulado de USD 6.073,5 millones, lo que representa un repunte financiero del 26,11% en comparación con los USD 4.815,9 millones captados durante los primeros nueve meses del ejercicio anterior.
La cotización favorable de los marcadores internacionales del crudo y la renegociación de diferenciales en los contratos a largo plazo con refinerías de la cuenca del Pacífico compensaron ampliamente la reasignación de volúmenes hacia el mercado doméstico. Funcionarios del Ministerio de Energía y Minas destacaron que destinar mayor materia prima a la refinación local disminuye de forma sustancial las salidas de divisas destinadas a la importación de gasolinas de alto octanaje y diésel premium.
Operatividad en las plantas de Esmeraldas, La Libertad y Shushufindi
El complejo industrial de la Refinería Esmeraldas, la planta petroquímica más grande de la nación, elevó su tasa de procesamiento sostenido hasta rozar los 85.000 barriles diarios de crudo Oriente y Napo, luego de completarse tareas de mantenimiento preventivo en sus unidades de destilación atmosférica y de craqueo catalítico fluidizado (FCC). Por su parte, las refinerías de La Libertad en Santa Elena y Shushufindi en la Amazonía mantuvieron ritmos estables de producción para atender la demanda de gas licuado de petróleo (GLP) y solventes industriales.
Especialistas en economía de los recursos naturales señalan que mantener este patrón de abastecimiento requiere inversiones constantes en modernización de calderas y plantas de desulfuración profunda. La administración de Petroecuador ratificó su meta de culminar el año con niveles récord de molienda y una administración eficiente de las reservas de hidrocarburos para apuntalar el equilibrio fiscal del país.
Impacto en el balance de subsidios e importación de combustibles
El abastecimiento preferencial a las plantas de procesamiento doméstico incide de forma directa en el ahorro fiscal del Estado. Históricamente, Ecuador ha dependido de la compra externa de combustibles terminados para cubrir cerca del 60% del consumo de diésel vehicular e industrial y el 70% de las gasolinas automotrices. Al incrementar la corrida de crudo en las unidades refinadoras, se aminora la necesidad de fletar buques cisterna desde refinerías del Golfo de México, mitigando la volatilidad de los precios internacionales de fletes marítimos y seguros de carga.
Economistas del sector hidrocarburífero enfatizan que este superávit operativo local permite además aliviar las presiones sobre la balanza de pagos del Banco Central del Ecuador, reteniendo recursos líquidos dentro del circuito productivo nacional. No obstante, advierten que para consolidar esta autonomía energética se requiere reactivar proyectos de cogeneración eléctrica limpia en los campos amazónicos y modernizar los sistemas de almacenamiento criogénico en las terminales marítimas de Balao y Monteverde.
Distribución mayorista y logística de transporte de derivados
Por su parte, delegados de las asociaciones de distribuidores de derivados de petróleo de Guayas y Pichincha valoraron positivamente la mayor disponibilidad de combustibles refinados en los terminales de despacho de El Beaterio y Pascuales, lo que ha reducido los tiempos de espera de los camiones cisterna de transporte interprovincial. Asimismo, enfatizaron que contar con producto nacional disminuye el riesgo de desabastecimiento temporal durante feriados nacionales y contingencias climáticas que suelen interrumpir el atraque de buques de importación en el Golfo de Guayaquil.
Perspectivas del mercado energético y logística del SOTE
Los reportes de la gerencia de comercio internacional señalan que para el último trimestre del año se prevé una estabilidad en los despachos marítimos hacia terminales de Asia y la costa oeste norteamericana. La integración operativa entre los campos de extracción en la cuenca de Sucumbíos y Orellana con el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) garantiza la entrega ininterrumpida de crudo a los puertos de embarque de Balao, resguardando la liquidez fiscal del Estado ecuatoriano.
Técnicos de operaciones de bombeo confirmaron que el oleoducto principal y el poliducto Shushufindi-Quito operan bajo estrictos parámetros de control de presión y vigilancia geológica automatizada para prevenir afectaciones derivadas de la erosión regresiva en la cuenca del río Coca. Esta infraestructura crítica asegura la estabilidad del suministro indispensable tanto para las refinerías como para las exportaciones que sostienen la caja fiscal.
Para conocer detalles sobre coberturas previas y resoluciones afines, consulte nuestro reporte sobre Petroecuador y medidas institucionales en Ecuador.









