- El caudal del río Paute bajó a 68,91 metros cúbicos por segundo en las estaciones hidrológicas de Azuay.
- La cota de la represa de Mazar descendió a 2.118 metros sobre el nivel del mar debido al severo estiaje.
- El complejo hidroeléctrico abastece habitualmente hasta el 38% del consumo eléctrico de todo el Ecuador.
- CELEC EP coordina la operación del parque térmico en la Costa y acuerdos de importación con Colombia.
La sequía estacional que afecta a la cordillera oriental provocó un marcado descenso en el caudal del rio Paute, principal fuente de recarga hídrica para el sistema eléctrico nacional. Los reportes técnicos emitidos este 23 de septiembre de 2026 establecen que el ingreso de agua cayó a 68,91 metros cúbicos por segundo (m³/s), cifra que representa una reducción superior al 42% respecto al promedio histórico habitual de 120 m³/s en la provincia de Azuay.
La disminución del afluente compromete la producción de las centrales hidroeléctricas Mazar (170 MW), Molino (1.100 MW) y Sopladora (487 MW). Estas tres plantas ubicadas en el Austro aportan de forma conjunta entre el 30% y el 38% de la demanda energética del país, por lo que el Operador Nacional de Electricidad ejecuta maniobras de racionamiento hídrico para conservar el agua almacenada.
Comportamiento del caudal del rio Paute en el complejo hidrico
El embalse de Mazar cuenta con una capacidad máxima de almacenamiento de 410 millones de metros cúbicos y opera como el dique regulador de todo el complejo. En los registros más recientes, la superficie del lago se ubicó en 2.118 metros sobre el nivel del mar, aproximándose a 65 metros del límite mínimo de seguridad situado en 2.053 metros, cota a partir de la cual las turbinas deben detenerse para no succionar lodo acumulado.
La variación en el caudal del rio Paute afecta en cascada al embalse Daniel Palacios de la central Molino y a la planta Sopladora, debido a que el agua turbinada en la parte alta sirve de materia prima para los generadores situados aguas abajo. Ante la ausencia de lluvias en las nacientes de la cuenca, los técnicos recortan la entrega durante la noche y transfieren la carga a unidades termoeléctricas.
Los centros de control hidrológico mantienen cuadrillas permanentes para monitorear el nivel de sedimentos en suspensión arrastrados por los afluentes tributarios de la provincia de Cañar. Las mediciones indican que la falta de cobertura vegetal en laderas erosionadas acelera el arrastre de sólidos hacia las compuertas de admisión.
Asimismo, los equipos técnicos vigilan de cerca los aforos en las subcuencas de los ríos Machángara y Yanuncay, cuyos caudales ecológicos registran reducciones similares debido al bloqueo de frentes nubosos provenientes de la cuenca amazónica.
Los técnicos del Austro aplican dragados continuos en las zonas de captación para salvaguardar las válvulas esféricas y los inyectores de las turbinas Pelton instaladas en la casa de máquinas de Molino.
Planes de contingencia y sostenibilidad macroeconomica
Para mitigar la menor oferta de hidroelectricidad, la empresa pública Corporacion Electrica del Ecuador activó revisiones preventivas en las centrales Trinitaria y Esmeraldas II con la meta de inyectar 850 megavatios de potencia térmica a la red interconectada. Asimismo, las autoridades energéticas tramitan la compra de bloques de energía con Colombia a través de las interconexiones bilaterales.
Voceros del Ministerio de Energia y Minas puntualizaron que el kilovatio generado con combustible líquido asciende a valores de entre 0,24 y 0,31 dólares, incrementando sensiblemente el gasto fiscal respecto al costo marginal de la hidroelectricidad.
La presión sobre las cuentas del sector productivo coincide con iniciativas gubernamentales de alivio económico, tales como los programas donde el Gobierno amplia el credito Semilla Segura, buscando proteger a las actividades agrícolas ante las contingencias del clima y la sequía en la Sierra y Amazonía.
Los sectores industriales del Austro pidieron mantener canales de diálogo constante para coordinar horarios de consumo y preservar las líneas de producción fabril durante las semanas de mayor estiaje, mitigando el impacto económico en las cadenas de suministro regionales.
Especialistas en recursos hídricos instan a las prefecturas de Azuay y Morona Santiago a reforzar los programas de conservación de páramos y bosques de neblina para asegurar la recarga hidrológica de largo plazo en las cabeceras de la cuenca del Paute.
Las autoridades cantonales de Cuenca implementaron además campañas de concienciación ciudadana para optimizar el consumo de agua potable y energía en los hogares, evitando presiones adicionales sobre las fuentes de abastecimiento hídrico del sur del país.









