- Mazar abastece al Complejo Paute que cubre el 39% de la demanda de electricidad del país.
- La central Coca Codo Sinclair aporta por sí sola el 25% del consumo nacional de energía.
- La sequía en los afluentes orientales expone la fragilidad de depender de pocas hidroeléctricas.
- Cenace y Celec impulsan el despacho de plantas térmicas para evitar mayores racionamientos.
El panorama del suministro eléctrico en el territorio ecuatoriano enfrenta un desafío estructural de grandes proporciones ante la escasez de lluvias en las cuencas hidrográficas de la vertiente oriental. De acuerdo con informes técnicos recogidos por el portal Primicias, el abastecimiento de electricidad en el país depende de manera crítica de dos infraestructuras clave: el embalse de Mazar y la monumental hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, que en conjunto sostienen más del sesenta por ciento del consumo nacional en todas las provincias.
El reservorio de Mazar funciona como el corazón regulador del Complejo Hidroeléctrico Paute, alimentando en serie a las plantas de Mazar, Paute-Molino y Sopladora. Esta tríada de generación hidroeléctrica cubre habitualmente el treinta y nueve por ciento de la demanda total de energía en Ecuador, por lo que cualquier merma sustancial en sus niveles de agua repercute de inmediato en la estabilidad del sistema interconectado y en la vida de los ciudadanos.
Las limitaciones operativas de Coca Codo Sinclair
En el norte amazónico, Coca Codo Sinclair se consolida como la central de mayor capacidad del país, cubriendo por sí sola una cuarta parte de la energía consumida en las distintas provincias. Sin embargo, al carecer de una gran presa de acumulación estacional, su capacidad de generación está sujeta al caudal variable que registra a diario el río Coca.
Esta condición técnica genera fluctuaciones complejas: en periodos secos el aporte disminuye sensiblemente, mientras que en jornadas de lluvias torrenciales la acumulación súbita de sedimentos obliga a suspender la captación para evitar que la arena dañe las turbinas. Cuando Coca Codo restringe su despacho, el operador del sistema se ve forzado a exigir al máximo las reservas acumuladas en Mazar en el Austro.
Estrategias urgentes para equilibrar el suministro
Para compensar la reducción en el caudal de las hidroeléctricas, el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) y la empresa pública Celec ejecutan planes de contingencia centrados en reactivar y mantener operativas las plantas termoeléctricas del país, además de coordinar compras de energía a Colombia en función de la disponibilidad del país vecino en horarios punta.
La actual coyuntura reafirma la imperiosa necesidad de acelerar proyectos de generación no convencional, como energía solar, eólica y geotérmica, reduciendo la vulnerabilidad ante el clima. Proteger los embalses y diversificar la matriz energética son pasos ineludibles para asegurar la tranquilidad, el empleo y el desarrollo del país frente a futuros estiajes.









