- Las crecidas de afluentes dejaron a más de 150 familias con viviendas anegadas en sectores rurales de Babahoyo.
- En el cantón Balao, provincia del Guayas, se coordinó la entrega emergente de agua potable y raciones alimenticias.
- La Secretaría de Gestión de Riesgos y los COE cantonales habilitaron albergues provisionales y botes de rescate.
- Técnicos del sector agropecuario evalúan hectáreas de cultivos de cacao, plátano y arroz bajo el agua.
Las fuertes precipitaciones registradas a lo largo de la cuenca baja del litoral ecuatoriano provocaron graves inundaciones en Babahoyo y en zonas rurales del cantón Balao, dejando a más de 150 familias damnificadas por el desbordamiento simultáneo de esteros y ríos que superaron sus cotas máximas de seguridad. El agua ingresó a decenas de viviendas campesinas, alcanzando niveles de hasta un metro de altura y destruyendo enseres domésticos, herramientas agrícolas y reservas de granos.
Anegación en sectores periféricos y despliegue de rescate
En la capital de la provincia de Los Ríos, sectores periféricos y recintos agrícolas quedaron temporalmente incomunicados debido a la anegación de caminos de tercer orden. Brigadistas de socorro y personal del Cuerpo de Bomberos tuvieron que recurrir a canoas y botes neumáticos para trasladar a mujeres embarazadas, niños y adultos mayores hacia albergues temporales acondicionados en unidades educativas del centro urbano, en coordinación con las jornadas de auxilio y entrega de ayuda humanitaria en las provincias bajas.
El colapso de los sistemas de drenaje natural en las llanuras fluviales complicó el desagüe de los recintos La Unión, Caracol y Febres Cordero, donde decenas de familias debieron improvisar tarimas de madera para poner a salvo sus pertenencias más valiosas y animales de granja. Los equipos de rescate trabajaron de manera ininterrumpida bajo intensas lluvias nocturnas para evacuar a personas con movilidad reducida y entregar vituallas básicas.
Atención en Balao y evaluación de daños agrícolas
De forma paralela, en el cantón costero de Balao, al sur del Guayas, las autoridades locales activaron mesas técnicas para abastecer de agua purificada en tanqueros a los barrios ribereños, donde los pozos artesanales de captación resultaron contaminados por la turbiedad del agua fluvial. Inspectores del Ministerio de Salud Pública desplegaron brigadas médicas móviles para suministrar vacunas, sales de rehidratación oral y tratamientos dermatológicos preventivos para combatir infecciones asociadas al contacto con aguas estancadas.
El Gobierno Autónomo Descentralizado de Balao y la Prefectura del Guayas coordinaron la llegada de excavadoras oruga para desazolvar canales de desfogue obstruidos por palizadas y sedimentos arrastrados desde las estribaciones andinas. Las labores de dragado emergente buscan reducir la presión hidráulica sobre muros de contención que amenazan con ceder ante nuevas crecidas.
Monitoreo de cuencas y protocolos de protección ciudadana
Informes técnicos preliminares de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos detallan que la combinación de lluvias intensas en la estribación occidental de los Andes con mareas altas en el golfo de Guayaquil dificulta el drenaje natural de los caudales, prolongando el estancamiento hídrico en cientos de hectáreas de cultivos de cacao, plátano y arroz en plena fase de crecimiento.
Los comités de operaciones de emergencia cantonales recomendaron a la población ribereña mantener resguardados sus documentos personales, desconectar los interruptores eléctricos en viviendas anegadas y reportar cualquier emergencia a la central del ECU 911. Autoridades del Ejecutivo aseguraron que los contingentes de asistencia humanitaria continuarán desplegados en territorio hasta que los niveles fluviales desciendan y se complete el retorno seguro de los damnificados.
De manera complementaria, la Prefectura de Los Ríos dispuso el traslado de maquinaria pesada y volquetes cargados con material pétreo para reforzar los muros de contención en las riberas del río Babahoyo y habilitar provisionalmente los tramos de caminos vecinales más afectados. Las brigadas técnicas distribuyeron kits de aseo, frazadas y botellones de agua purificada a las familias del recinto La Unión, priorizando la atención de madres solteras y personas de la tercera edad mientras persistan las alertas meteorológicas por nuevas precipitaciones en la cuenca alta.









