- Moradores de diversos cantones alertan desconexiones súbitas que dañan artefactos.
- Comerciantes y talleres sufren paralizaciones en sus actividades productivas diarias.
- Técnicos señalan que variaciones en la red activan protecciones del sistema interconectado.
- La ciudadanía reclama explicaciones claras sobre la real capacidad de generación térmica.
Malestar social ante cortes fuera de los calendarios previstos
Una ola de reclamos e inquietud colectiva se extendió por diferentes urbes de Ecuador tras la confirmación de reiterados cortes en el servicio de energía eléctrica en sectores residenciales y comerciales, generando desconcierto entre los ciudadanos debido a que las autoridades habían garantizado que no se producirían suspensiones del flujo en los hogares, de acuerdo con testimonios y alertas analizadas por Diario Expreso. Los reportes de apagones intempestivos se multiplicaron en barriadas populares y zonas periféricas de Guayaquil, Quito, Manta y Cuenca, entorpeciendo el normal desarrollo de las labores cotidianas, paralizando actividades educativas en turnos vespertinos y provocando malestar generalizado en redes sociales.
La inconformidad ciudadana surge a raíz del pronunciamiento público del presidente Daniel Noboa a inicios de octubre, cuando descartó de plano que las familias sufrieran apagones gracias al respaldo de nuevas fuentes de generación térmica e hidroeléctrica. No obstante, las operadoras eléctricas locales han tenido que aplicar desconexiones de emergencia para compensar la severa caída de potencia en las grandes centrales del río Paute, provocando que el suministro se suspenda de forma imprevista durante lapsos que van desde una hasta tres horas consecutivas en barrios enteros, sin que los usuarios reciban notificaciones previas que les permitan salvaguardar sus artefactos electrodomésticos o planificar sus horarios de producción.
Perjuicios al comercio barrial y demandas a las autoridades
Para los propietarios de microempresas, panificadoras, talleres artesanales y negocios de alimentos refrigerados, la falta de previsibilidad en los cortes representa una amenaza directa a su sustento diario, al arruinar inventarios sensibles de carne y lácteos y forzar el uso imprevisto de costosos generadores a combustible. Representantes de organizaciones vecinales solicitaron a la Corporación Nacional de Electricidad y al Cenace que establezcan canales transparentes de alerta temprana para que los abonados conozcan con precisión técnica las causas y la duración real de cada desconexión de contingencia, evitando que la incertidumbre continúe afectando el ritmo económico de las familias ecuatorianas.
Observadores y analistas del sector señalan que la confluencia del estiaje prolongado, la falta de inversión oportuna y la alta demanda eléctrica exige un sinceramiento urgente de las cifras reales de disponibilidad de generación en el parque térmico nacional, a fin de devolver la certidumbre a la población y evitar que la desinformación incremente la zozobra social en todo el país, estableciendo una hoja de ruta técnica y transparente que permita afrontar los meses venideros con un esquema previsible, equitativo y coordinado.









