La golden berry o uvilla ha sido objeto de un reciente estudio científico desarrollado por investigadores de la Universidad de Chile. La investigación confirmó el efecto antiinflamatorio de la uvilla, una fruta conocida científicamente como Physalis peruviana. Este hallazgo refuerza su relevancia nutricional y su posible aplicación en contextos de salud digestiva. Además, aporta evidencia académica sobre un alimento tradicional de la región andina.
Una fruta andina con múltiples denominaciones
La uvilla recibe diferentes nombres según el país. Entre los más comunes destacan uchuva, aguaymanto, capulí, mullaka y topotopo. Sin embargo, todas estas denominaciones corresponden a la misma especie vegetal. En la literatura científica actual, el efecto antiinflamatorio de la uvilla ha despertado creciente interés por su potencial funcional.
Se trata de una baya de color amarillo intenso, con tonalidades anaranjadas. Está protegida por una cáscara delgada denominada cáliz. Esta característica morfológica la distingue visualmente. Asimismo, su perfil organoléptico se caracteriza por un sabor agridulce distintivo. Por ello, la golden berry o uvilla se ha incorporado progresivamente en diversos contextos alimentarios.
Origen y expansión del consumo
La uvilla es originaria de la región andina del Perú. No obstante, su consumo y cultivo se han extendido a varios países de América Latina. Este proceso ha favorecido su presencia en mercados locales y regionales. En este contexto, el efecto antiinflamatorio de la uvilla ha sido uno de los principales focos de investigación reciente.
Investigación desarrollada en la Universidad de Chile
El estudio sobre el efecto antiinflamatorio de la uvilla fue realizado por el Laboratorio de Micronutrientes del INTA. Este laboratorio forma parte del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos. La investigación se desarrolló bajo un enfoque experimental controlado y sistemático.
Los científicos analizaron las propiedades de la Physalis peruviana debido a su contenido de antioxidantes, vitaminas y minerales. Además, el interés principal fue evaluar su potencial frente a enfermedades inflamatorias intestinales. Entre ellas se consideraron la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. En este marco, el efecto antiinflamatorio de la uvilla fue evaluado de forma específica.
Un enfoque innovador en la metodología
Una de las principales novedades del estudio fue su diseño metodológico. En lugar de trabajar únicamente con compuestos aislados del fruto, los investigadores prepararon un extracto completo. Para analizar el efecto antiinflamatorio de la uvilla, dicho extracto se obtuvo mediante un proceso de digestión in vitro.

Este procedimiento permitió simular lo que ocurre tras el consumo real del alimento. Por lo tanto, el análisis se aproximó de manera más realista a las condiciones fisiológicas humanas. De este modo, se logró una evaluación más integral del efecto antiinflamatorio de la uvilla.
Publicación científica y voces expertas
Los resultados fueron publicados en la revista científica Journal of the American Nutrition Association. Esta publicación respalda la validez académica del estudio. Asimismo, los hallazgos sobre el efecto antiinflamatorio de la uvilla han obtenido visibilidad internacional.
Entre los entrevistados se encuentran Miguel Arredondo, profesor titular y director de la escuela de posgrado del INTA. También participó Daniela Moya, nutricionista y primera autora del estudio. Ambos especialistas destacaron la relevancia nutricional y el prometedor efecto antiinflamatorio de la uvilla en futuras investigaciones.
Fuente: panoramaecuador.com
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