Puntos clave de la noticia
- Desfase entre cronogramas y realidad: Habitantes de Latacunga, Salcedo y Pujilí denuncian que las suspensiones no coinciden con las tablas oficiales publicadas por la distribuidora.
- Impacto directo en la cadena productiva: Pequeñas empresas lácteas, talleres metalmecánicos y locales de hostelería reportan horas de inactividad forzosa y sobrecostos por combustibles.
- Exigencia de compensaciones y claridad: Cámaras de comercio provinciales solicitan mesas de diálogo urgentes con las autoridades del sector eléctrico para transparentar la contingencia.
El desencuentro entre la programación oficial y la interrupción en los hogares
La incertidumbre energética continúa siendo una fuente permanente de zozobra para los ciudadanos y empresarios de la provincia de Cotopaxi. A pesar de los esfuerzos del Gobierno Nacional por publicar cronogramas de desconexión anticipados en plataformas digitales, los residentes de diversos cantones cotopaxenses reportan que los cortes del servicio se producen de manera repentina, extendiéndose por lapsos impredecibles y en horarios completamente dispares a los anunciados en los calendarios oficiales.
En zonas urbanas de Latacunga y Salcedo, los testimonios vecinales describen suspensiones no anunciadas que ocurren en plena jornada matutina, interrumpiendo las clases virtuales de los estudiantes, el teletrabajo de profesionales y el funcionamiento de bombas hidroneumáticas de agua potable en conjuntos residenciales. Las fluctuaciones en el restablecimiento del servicio han provocado averías en electrodomésticos y equipos electrónicos sensibles, sin que los usuarios encuentren canales ágiles para canalizar sus quejas de indemnización.
El malestar ciudadano se profundiza al comprobar que, en muchas ocasiones, la energía se corta minutos después de haber sido reconectada, lo que multiplica los riesgos de sobretensión eléctrica y destruye la posibilidad de que los pequeños emprendedores planifiquen sus horarios de producción diaria con un mínimo de certidumbre.
Perjuicios en la industria agropecuaria y demandas gremiales
El impacto económico de estas desconexiones aleatorias se siente con especial dramatismo en las cadenas agroindustriales de la Sierra centro. Plantas de procesamiento de leche y queserías artesanales que dependen de tanques de enfriamiento continuo han debido recurrir a generadores diésel de emergencia, cuyos costos operativos de carburante disparan los gastos de producción y reducen al mínimo la rentabilidad del negocio ganadero.
Los líderes de las Cámaras de Comercio y de la Pequeña Industria de Cotopaxi han emitido pronunciamientos públicos exigiendo a la Empresa Eléctrica Provincial Cotopaxi (Elepco) y al Ministerio de Energía el cumplimiento estricto y riguroso de los horarios establecidos. Señalan que la falta de previsibilidad castiga con mayor dureza a la economía local que la propia restricción energética programada, ya que un corte con aviso permite reprogramar turnos de trabajo y salvaguardar maquinarias delicadas.
La ciudadanía y las organizaciones productivas reclaman también un fortalecimiento urgente de las cuadrillas de mantenimiento técnico en las líneas de subtransmisión rural, donde las caídas de ramas por fuertes vientos y las fallas de transformadores suelen demorar horas en ser reparadas por falta de cuadrillas suficientes en el territorio provincial.
Fuente original: El Comercio









