A pocos días de que entren en vigencia nuevos precios de los combustibles en Ecuador, el Ejecutivo introdujo una reforma clave al marco normativo que regula los derivados de hidrocarburos. La medida fue adoptada por María José Pinto, quien ejerce la Presidencia de la República de forma temporal, y apunta a realizar un ajuste técnico que tendría un impacto, aunque limitado, en el valor final que pagan los consumidores.

La decisión se oficializó mediante un decreto ejecutivo y entra en vigor el mismo día en que se actualizarán los precios de los combustibles, lo que ha generado atención tanto en el sector económico como en la ciudadanía.
Reforma al reglamento de precios de los combustibles
El 10 de enero de 2026, María José Pinto firmó el Decreto Ejecutivo 278, con el cual se reforma el Reglamento Codificado de Regulación de Precios de Derivados de Hidrocarburos. La modificación se realiza en un momento sensible, previo a la actualización oficial de los precios que rigen desde el lunes 12 de enero.
El cambio normativo se concentra en uno de los componentes técnicos utilizados para el cálculo de los precios, lo que revela una estrategia de ajuste puntual más que una reforma estructural del sistema de fijación.
Qué es el componente RTN y por qué es clave
La reforma se enfoca específicamente en la definición del componente RTN (Relación de Tasa de Negocio), que forma parte de la fórmula para calcular el precio de los combustibles derivados.
Con la modificación, el RTN pasa a definirse como el promedio simple de la tasa de interés efectiva referencial mensual para el segmento Productivo Empresarial, publicada por el Banco Central del Ecuador, correspondiente a los dos últimos ejercicios fiscales. Este ajuste técnico busca reflejar de manera más actualizada las condiciones financieras del país.
Impacto esperado en el precio de los combustibles
De acuerdo con expertos consultados, la reforma al reglamento podría derivar en una reducción mínima en el precio de los combustibles. Aunque el impacto no sería significativo en términos de alivio inmediato para los consumidores, sí introduce un elemento de ajuste que puede incidir en la tendencia de los precios.
El decreto establece que tanto la reforma como los nuevos precios entran en vigencia el 12 de enero, lo que sincroniza el cambio normativo con la actualización tarifaria.
Actualización anual del componente técnico
El texto del decreto también dispone que, a partir de ahora, en enero de cada año la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos será la encargada de actualizar el componente RTN. Esta disposición busca dar mayor previsibilidad al proceso y establecer un calendario claro para la revisión de uno de los factores que influyen en el precio final de los combustibles.
Un contexto de transición en el Ejecutivo
La reforma fue firmada mientras María José Pinto ejerce la Presidencia de manera encargada, debido a la licencia temporal solicitada por el presidente Daniel Noboa a la Asamblea Nacional. Pinto permanecerá en funciones hasta el 18 de enero de 2026.
Este contexto de transición política no impidió que se adopte una decisión técnica relevante en materia económica, en un tema especialmente sensible para la ciudadanía y los sectores productivos.
Señales al mercado y cautela ciudadana
Aunque el ajuste al reglamento no implica un cambio profundo en la política de precios de los combustibles, sí envía una señal de revisión técnica del sistema vigente. Para los analistas, este tipo de reformas reflejan la intención del Gobierno de realizar ajustes graduales, evitando impactos abruptos en la economía y en el costo de vida.
Sin embargo, el efecto real de la medida se medirá en los próximos días, cuando los nuevos precios entren en vigencia y se evalúe su impacto en el consumo y la actividad productiva.
Fuente: Ecuavisa
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