- El distrito policial Nueva Prosperina registró una reducción del 54,4 % en homicidios intencionales.
- Mandos policiales atribuyen el descenso a la captura de mandos medios de Los Tiguerones y Los Águilas.
- La militarización de sectores periféricos como Socio Vivienda y Monte Sinaí restableció el control territorial.
- La comunidad demanda sostener los patrullajes y acompañar la seguridad con programas de empleo y educación.
En un balance estadístico que marca un punto de inflexión en la lucha contra la delincuencia organizada en la zona 8, el comando de la Policía Nacional confirmó que el distrito policial Nueva Prosperina, históricamente considerado uno de los territorios más conflictivos del país, logró una reducción del 54,4 % en las muertes violentas en Guayaquil durante el último período de evaluación comparativo.
Estrategias operativas y desarticulación de bandas criminales
De acuerdo con el desglose presentado por el Estado Mayor policial, la caída en los homicidios intencionales es fruto directo de la implementación de operativos focalizados de inteligencia militar y policial, incursiones tácticas continuas y la captura sistemática de cabecillas de mandos medios pertenecientes a estructuras como Los Tiguerones, Los Águilas y Los Fatales, un contexto que complementa las noticias recientes sobre operativos de seguridad desplegados en el puerto principal.
La intervención combinada en barrios de alta densidad como Socio Vivienda 1 y 2, Flor de Bastión y Monte Sinaí permitió desmantelar centros de acopio de armamento bélico, recuperar inmuebles que habían sido usurpados para casas de cautiverio y neutralizar puntos clandestinos de microtráfico que financiaban el sicariato local.
Control penitenciario y desarticulación de órdenes carcelarias
Los jefes policiales del distrito destacaron que el control militar estricto impuesto en los pabellones del Complejo Penitenciario del Guayas resultó un factor decisivo, impidiendo que los líderes recluidos continúen emitiendo órdenes de asesinato y extorsión hacia las células operativas que delinquen en las calles de la ciudad.
Voceros de la Policía Nacional del Ecuador señalaron que las unidades investigativas Dinased y Unase continuarán desplegadas en territorio para consolidar la tendencia a la baja e impedir que bandas rivales intenten disputar los territorios liberados.
Por su parte, directivos de la empresa municipal Segura EP manifestaron su respaldo con el monitoreo constante de cámaras de videovigilancia y la iluminación de corredores comerciales comunitarios para reactivar la vida diurna en los barrios.
Líderes barriales y párrocos de Nueva Prosperina manifestaron que el descenso en los crímenes ha devuelto un respiro de tranquilidad a las familias, pero insistieron en que la presencia de la fuerza pública debe complementarse urgentemente con programas de becas escolares, centros de salud mental y talleres formativos para jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Recuperación de espacios comunitarios y tejido barrial
Más allá de las acciones estrictamente punitivas, el plan integral de pacificación en Nueva Prosperina incluye la intervención de brigadas de desarrollo social, salud comunitaria y capacitación técnica para jóvenes en situación de vulnerabilidad. La Gobernación del Guayas y entidades del gobierno central coordinan ferias de empleo y programas de becas técnicas en coordinación con institutos superiores tecnológicos, buscando brindar alternativas formativas frente al reclutamiento coercitivo perpetrado por redes de delincuencia organizada.
Líderes barriales de sectores emblemáticos como Flor de Bastión y Paraíso de la Flor destacaron que la recuperación de canchas deportivas y parques infantiles ha devuelto la tranquilidad a miles de familias que antes permanecían confinadas en sus hogares tras el anochecer. Las autoridades policiales confirmaron que los patrullajes motorizados se mantendrán durante las 24 horas del día, con especial énfasis en los corredores comerciales y paradas de transporte público urbano.
Las brigadas de inteligencia policial mantienen un monitoreo continuo sobre las redes sociales y grupos de mensajería instantánea que bandas criminales utilizaban para intimidar a propietarios de tiendas de abarrotes y farmacias en Nueva Prosperina. La habilitación de líneas telefónicas seguras y confidenciales administradas por el programa 131 del Plan de Recompensas ha permitido recibir más de 80 denuncias verificadas que culminaron en la incautación de armas de fuego y la clausura de centros de acopio clandestinos de objetos robados.









