- El caudal del río Iguazú superó los 14.000 metros cúbicos por segundo debido a las intensas lluvias.
- Parques Nacionales clausuró preventivamente el circuito que conduce a la Garganta del Diablo.
- Se desmontaron barandas metálicas para evitar que la fuerza del agua destruya las pasarelas.
- El fenómeno meteorológico responde a precipitaciones torrenciales en el sur de Brasil.
Uno de los destinos naturales más emblemáticos del planeta enfrenta una situación de emergencia hidrológica. La administración del Parque Nacional Iguazú, en la frontera compartida entre Argentina y Brasil, dispuso el cierre preventivo y total de las pasarelas turísticas que conducen hacia el imponente balcón de la Garganta del Diablo, debido a una crecida extraordinaria del caudal del río Iguazú generada por las persistentes tormentas registradas en la cuenca alta del estado brasileño de Paraná.
Caudal récord y aplicación del protocolo de seguridad
Las mediciones técnicas realizadas por las autoridades hidroeléctricas registraron un flujo hídrico superior a los 14.500 metros cúbicos por segundo, cifra que multiplica por diez el caudal promedio habitual del salto, estimado en 1.500 metros cúbicos por segundo. Frente a este vertiginoso incremento, las brigadas de guardaparques y técnicos de mantenimiento accionaron el protocolo de repliegue de barandas metálicas rebatibles para facilitar el paso libre del agua y sedimentos sin que la estructura soporte de hormigón sufra daños irreparables.
Las catástrofes y anomalías climáticas asociadas a precipitaciones extremas continúan impactando a diversos continentes, guardando estrecha similitud con lo sucedido en Asia donde una nueva riada en el Himalaya eleva a más de 200 las viviendas destruidas en Nepal producto del desborde violento de represas naturales de montaña.
Monitoreo satelital y expectativas de reapertura
De acuerdo con informes meteorológicos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Instituto Nacional de Parques de Argentina, las compuertas de las represas aguas arriba debieron ser abiertas gradualmente para mitigar la presión en los embalses. Los senderos superiores e inferiores habilitados fuera del lecho principal se mantienen parcialmente abiertos bajo estricta vigilancia técnica de guardaparques según reportes de Parques Nacionales de Argentina.
Las autoridades turísticas de ambos países indicaron que la reapertura del circuito principal dependerá del descenso gradual de las aguas en las próximas 48 horas, priorizando en todo momento la integridad física de los miles de visitantes que recorren este patrimonio natural de la humanidad.
Las agencias turísticas y operadores hoteleros de la región de las tres fronteras han reprogramado las visitas guiadas hacia circuitos alternativos dentro del parque, asegurando que los visitantes puedan apreciar la majestuosidad de la selva paranaense sin comprometer su integridad física. Las autoridades ambientales realizan sobrevuelos técnicos diarios para evaluar la estabilidad de las pasarelas metálicas.
Especialistas en hidrología estiman que las condiciones meteorológicas tenderán a normalizarse hacia el final de la semana, lo que permitirá iniciar las labores de inspección subacuática y limpieza de troncos acumulados en las estructuras antes de autorizar el reingreso paulatino del público al salto principal.
El monitoreo telemétrico continuo de la cuenca del río Iguazú permite a las autoridades binacionales anticipar los picos de crecida y resguardar tanto la vida de los turistas como el valioso patrimonio natural de la selva misionera.
Especialistas en conservación ambiental subrayan que estos fenómenos meteorológicos extremos reflejan la urgencia de preservar los bosques protectores en las nacientes de los ríos sudamericanos para regular los caudales hídricos y prevenir catástrofes aguas abajo.
Las autoridades meteorológicas de Argentina y Brasil continuarán emitiendo boletines conjuntos de alerta hidrológica dos veces al día para mantener informados a los operadores turísticos y pobladores ribereños de toda la provincia de Misiones.
La preservación de la infraestructura de pasarelas en el Parque Nacional Iguazú representa un ejemplo de manejo técnico de áreas protegidas frente a eventos de crecida extrema.









