- Una misteriosa brecha de agua abierta de más de 80.000 kilómetros cuadrados reaparece en el mar de Weddell.
- El fenómeno oceanográfico, denominado ‘polinia’, ocurre en pleno invierno cuando el hielo debería ser más denso.
- Investigadores vinculan la formación a corrientes oceánicas cálidas y violentos vientos ciclónicos circumpolares.
- El evento altera el intercambio de calor entre el océano profundo y la atmósfera polar a escala planetaria.
Los misterios oceanográficos que envuelven al continente blanco continúan desafiando los modelos climáticos convencionales de la ciencia moderna. Una red internacional de satélites meteorológicos confirmó la reapertura de un descomunal agujero en el hielo de la Antártida en las inmediaciones de la elevación submarina de Maud Rise, en pleno mar de Weddell. Con una extensión que supera los 80.000 kilómetros cuadrados —una superficie equivalente a la totalidad del territorio continental de Portugal—, esta gigantesca fractura en la banquisa invernal ha dejado al descubierto aguas oceánicas líquidas donde las temperaturas atmosféricas descienden habitualmente por debajo de los 30 grados bajo cero.
El monitoreo glaciológico, coordinado por el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC), revela que este tipo de polinias en mar abierto son episodios extraordinarios que no se observaban con tal magnitud desde hace décadas.
Dinámica de corrientes profundas y salinidad oceánica
Los oceanógrafos explican que la formación de la polinia no se debe únicamente al calentamiento del aire, sino a una compleja interacción entre la topografía submarina y las corrientes marinas profundas. Cuando vientos huracanados arrastran las capas superiores de hielo, se genera un afloramiento forzado de aguas más salinas y densas desde las profundidades de Maud Rise. Esta agua tibia subterránea derrite la capa de hielo desde abajo, impidiendo que el mar vuelva a congelarse a pesar del frío polar extremo.
El fenómeno se ve amplificado por el transporte de sal que modifica la convección vertical, creando una chimenea térmica que expulsa ingentes cantidades de calor oceánico hacia la estratosfera polar.
Consecuencias para la circulación termohalina global
Más allá de su impacto visual en las observaciones satelitales, las polinias antárticas desempeñan un papel crucial en el ‘cinturón transportador’ de los océanos globales. El enfriamiento rápido de las aguas descubiertas incrementa su densidad, haciéndolas descender al fondo abisal y nutriendo el agua profunda de la Antártida que regula las corrientes de todos los continentes.
Los equipos científicos continúan analizando con boyas oceanográficas autónomas si la frecuencia creciente de estas anomalías está directamente ligada a los desequilibrios térmicos globales inducidos por el cambio climático antropogénico.








