- Fuerzas ucranianas bombardearon refinerías y centros de acopio logístico en Moscú y Vorónezh con drones de precisión.
- Volodímir Zelenski aseveró que los daños restan miles de millones de dólares a las arcas militares del Kremlin.
- La ofensiva recurrió a sistemas no tripulados avanzados como Palianitsia, Liutyi, Flamingo, Pelican y Vendetta.
- El presidente de Ucrania demandó a Moscú cesar la invasión y priorizar salidas de negociación pacífica.
En una de las incursiones más complejas de los últimos meses, el Ejército y los servicios secretos de Ucrania asestaron severos golpes contra centros logísticos y plantas procesadoras de crudo en territorio ruso. El mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, reportó este 20 de septiembre de 2026 que enjambres de drones de largo alcance impactaron contra refinerías estratégicas de Moscú y Vorónezh, desarticulando puntos de suministro para el ejército de ocupación.
El gobernante detalló que las acciones provocaron daños multimillonarios que merman la capacidad operativa del Kremlin para sostener la agresión armada en el este de Ucrania. Zelenski precisó que el contingente atacante utilizó diversas plataformas tecnológicas autónomas, incluyendo los sistemas Liutyi, Palianitsia, Flamingo, Pelican, Bars y Vendetta, además de artefactos Fp-1 diseñados por la industria nacional ucraniana.
Operación coordinada y evasión de defensas rusas
La ofensiva demandó una estrecha articulación entre las Tropas de Operaciones Especiales, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y las Fuerzas de Sistemas No Tripulados. Los aparatos consiguieron burlar la barrera de radares y baterías antiaéreas Pantsir y S-400 desplegadas en torno a la capital rusa, alcanzando torres de destilación de hidrocarburos y depósitos ferroviarios de carga.
Zelenski elogió la puntería de los operadores militares y resaltó el compromiso de las unidades de contraespionaje que planificaron los vectores de aproximación. Según las autoridades de Kiev, los ataques buscan erosionar de raíz la ventaja numérica del adversario, atacando el combustible indispensable para la movilización de tanques, aviones de combate y vehículos artillados en el Donbás.
El mandatario subrayó que mientras las refinerías rusas continúen ardiendo, el régimen de Moscú verá disminuidos los ingresos fiscales extraordinarios generados por el comercio de derivados del petróleo, un pilar fundamental para su economía de guerra y el sostenimiento financiero de las operaciones militares en el Donbás, forzando al Kremlin a desviar recursos hacia la reconstrucción industrial.
Exigencia de alto el fuego y escenario continental
Durante su pronunciamiento, el presidente ucraniano reiteró su llamamiento para detener la conflagración bélica: «Moscú tiene que terminar su guerra brutal y elegir la paz en lugar de crear una defensa aérea de varios anillos en menoscabo de otras regiones». Zelenski recalcó que ningún enclave militar en la retaguardia enemiga estará fuera del alcance de la tecnología defensiva de Ucrania.
La operación se enmarca en un contexto de recomposición geopolítica en la región, en donde los países limítrofes toman medidas preventivas de contención, tal como cuando Bielorrusia realiza maniobras militares fronterizas y pacta con Estados Unidos. La diplomacia internacional advierte sobre el riesgo de respuestas rusas contra infraestructura energética civil en el centro y oeste de Ucrania.
La ofensiva con drones refleja la madurez de la industria de defensa ucraniana, que ha incrementado su producción nacional mediante alianzas con empresas tecnológicas europeas. Los drones de largo alcance empleados en esta incursión integran sistemas de navegación inercial guiados por satélite y algoritmos de evasión electrónica capaces de sortear los complejos de guerra electrónica Krasujá desplegados por el ejército ruso en los alrededores de Moscú y las provincias del suroeste.
De acuerdo con análisis del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), el hostigamiento sistemático contra las refinerías rusas ha reducido significativamente los márgenes de exportación de gasolina y diésel, encareciendo el suministro logístico para los regimientos de tanques en el este de Ucrania. Las autoridades de Kiev confirmaron que estas misiones de precisión estratégica continuarán ejecutándose de manera sincronizada para forzar a la dirigencia rusa a negociar un cese al fuego respetando el derecho internacional.
Con este ataque exitoso a los corredores industriales de Moscú, Ucrania reafirma su autonomía estratégica en el aire y consolida su doctrina de desgaste económico. Kiev ratificó que las acciones continuarán hasta que se restablezcan las fronteras internacionalmente reconocidas y se garantice la seguridad del pueblo ucraniano.









