La frase clave Marcela Aguiñaga marca un momento decisivo en la política ecuatoriana tras el anuncio de su salida de la Prefectura de Guayas y su decisión de no postularse a la reelección en 2026, una determinación motivada principalmente por razones personales y familiares.
Marcela Aguiñaga y su decisión de no continuar en el cargo
La prefecta comunicó que renunciará oficialmente el 14 de mayo de 2026, poniendo fin anticipado a su gestión. La noticia sorprendió tanto a sus seguidores como al entorno político, ya que su administración había mantenido protagonismo en la provincia más poblada del país.
La decisión, según explicó, responde a una necesidad urgente de priorizar su vida familiar en medio de situaciones complejas que requieren su presencia total.
Un contexto personal que influye en la salida
El anuncio estuvo cargado de emotividad. Aguiñaga recordó el fallecimiento de su padre en diciembre de 2025, un proceso que no pudo vivir plenamente debido a sus responsabilidades como autoridad provincial.
A esto se suma el delicado estado de salud de su esposo, el empresario Mauricio Guim, quien enfrenta una enfermedad grave. Este escenario familiar ha sido determinante para que la prefecta tome la decisión de apartarse de la vida pública por el momento.

Marcela Aguiñaga en medio de tensiones políticas
Durante los últimos meses, la gestión de Marcela Aguiñaga también estuvo marcada por conflictos con el Gobierno central, especialmente con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
Uno de los principales puntos de fricción fue la construcción de los tramos cuatro y cinco del Quinto Puente de Guayaquil, un proyecto clave para la conectividad logística. Mientras el Gobierno argumentó falta de avances, la Prefectura defendió su gestión señalando retrasos en financiamiento y estudios incompletos.
Controversias en la gestión provincial
Otro tema que generó debate fue la extensión de contratos de concesión vial en Guayas por 30 años. Esta medida buscaba saldar una deuda millonaria acumulada desde 2012 e impulsar nuevas inversiones en infraestructura.
Sin embargo, la decisión fue cuestionada por distintos sectores debido a la falta de licitación y la duración de los acuerdos, lo que abrió un debate sobre transparencia y manejo de recursos públicos.
Marcela Aguiñaga y su mensaje de despedida
En su mensaje final, la prefecta pidió a los ciudadanos del Guayas cuidar los avances logrados durante su administración, destacando obras, políticas públicas y proyectos impulsados en la provincia.
Su salida deja un escenario abierto en la política local, donde nuevas figuras deberán asumir el reto de continuar con los procesos en marcha en una de las regiones más estratégicas del Ecuador.
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