El caso de Menor asesinado Manta ha generado profunda conmoción social en el barrio Jocay. El hecho violento ocurrió la tarde del sábado 31 de enero. Además, se suma a una escalada de crímenes que afecta a la provincia de Manabí.
La víctima fue identificada como Anderson M. S., de 12 años. Según reportes locales, el niño se movilizaba en motocicleta cuando fue interceptado por sujetos armados. Sin embargo, no se reportó ningún cruce de palabras previo al ataque.
Los agresores dispararon en repetidas ocasiones contra el menor. En consecuencia, recibió al menos cuatro impactos de bala. El cuerpo quedó tendido boca abajo sobre la acera, a pocos centímetros del vehículo.
Menor asesinado en Manta: Escena del crimen y reacción de vecinos
El hecho ocurrió en la intersección de las calles J8 y J13. Se trata de un sector urbano con tránsito constante. Por lo tanto, las detonaciones alarmaron de inmediato a los residentes.
Vecinos salieron de sus viviendas tras escuchar los disparos. Además, presenciaron escenas de profundo dolor protagonizadas por familiares del menor. La madre del niño se aferraba al cuerpo, generando momentos de gran impacto emocional.
Las unidades de Criminalística y Dinased acudieron para procesar la escena. Asimismo, acordonaron el área con el fin de preservar evidencias balísticas. Estas diligencias forman parte del protocolo técnico investigativo.

Procedimiento forense e investigación
Tras el levantamiento del cadáver, el cuerpo fue trasladado al Centro Forense de Manta. Allí se practicará la autopsia legal correspondiente. Este procedimiento permitirá determinar detalles médicos y forenses relevantes.
El caso de Menor asesinado Manta se investiga dentro de un contexto de violencia sostenida. Por lo tanto, las autoridades analizan posibles vínculos con estructuras criminales activas en la zona.
Manta enfrenta su inicio de año más violento
Con este crimen, el distrito Manta, Montecristi y Jaramijó suma 58 asesinatos en lo que va del año. En consecuencia, este territorio registra el inicio más violento de su historia reciente.
Las cifras reflejan una problemática de seguridad compleja y persistente. Además, los hechos violentos continúan afectando a sectores residenciales y espacios públicos.
El caso de Menor asesinado Manta refuerza la preocupación ciudadana y la demanda de mayor control territorial. Mientras tanto, las autoridades mantienen operativos y procesos investigativos en curso.
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