- Los conventos coloniales de la capital ecuatoriana exhiben nacimientos históricos elaborados por escultores de la Escuela Quiteña.
- San Francisco y La Basílica del Voto Nacional encabezan un recorrido artístico que atrae a visitantes nacionales y foráneos.
- Operativos municipales garantizan la seguridad y movilidad de los peatones en las calles céntricas de la urbe.
El encanto patrimonial de Quito se ilumina nuevamente con la presentación de la tradicional ruta de los pesebres en sus principales iglesias coloniales. Esta manifestación religiosa y artística convoca a devotos y amantes del arte sacro que buscan admirar conjuntos escultóricos de invaluable valor histórico, cuidadosamente preservados por las órdenes religiosas que custodian el corazón histórico de la ciudad capitalina.
Tradición barroca e imaginería de la Escuela Quiteña
El complejo religioso de San Francisco constituye el núcleo principal del circuito gracias a su colección de esculturas barrocas policromadas que datan del siglo XVIII. Los dioramas muestran a los personajes bíblicos integrados en escenarios que representan la vida cotidiana y los paisajes de los Andes ecuatorianos, fusionando elementos hispánicos y autóctonos en una muestra de admirable belleza visual.
Por otro lado, la Basílica del Voto Nacional ofrece a los asistentes una propuesta monumental en sus galerías inferiores, donde la iluminación y el diseño arquitectónico neogótico realzan la contemplación de cada una de las figuras sacras. El impulso a las actividades culturales en la capital se complementa con la promoción de espacios festivos familiares como las celebraciones comunitarias y gastronómicas de Santa Elena.
Activación económica y resguardo en el casco colonial
La puesta en marcha de estos recorridos turísticos representa un estímulo directo para los comercios de artesanías, dulcerías tradicionales y cafeterías ubicadas a lo largo de las calles García Moreno, Sucre y Bolívar. Agentes metropolitanos de control y miembros de la Policía Nacional patrullan continuamente las inmediaciones para asegurar una experiencia tranquila a los transeúntes.
Expertos en conservación patrimonial destacan que la apertura de estas exposiciones permite educar a las nuevas generaciones sobre la importancia de valorar y salvaguardar el rico legado cultural de la primera ciudad declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
El circuito de pesebres consolida a Quito como un epicentro turístico y espiritual de referencia durante los meses finales del calendario anual.
La atmósfera de solemnidad y gozo que envuelve a estos recintos religiosos invita a la reflexión comunitaria y refuerza los lazos de fraternidad entre todos los habitantes de la ciudad.
Las familias quiteñas y los visitantes internacionales encuentran en este recorrido una oportunidad inmejorable para admirar la maestría técnica que inmortalizó a los artistas coloniales del Ecuador.
Representantes del sector cultural de la capital señalaron que esta edición incorpora herramientas digitales interactivas y señalética bilingüe en los principales templos, permitiendo que delegaciones escolares y turistas foráneos comprendan los simbolismos artísticos de cada conjunto. La preservación de estos retablos y figuras policromadas fortalece la identidad comunitaria y dinamiza la economía de artesanos y comerciantes del casco colonial.
Las autoridades metropolitanas informaron que se mantendrán operativos permanentes de seguridad y auxilio ciudadano en los exteriores de San Francisco y la Basílica para brindar un ambiente de tranquilidad a los miles de asistentes previstos durante todo el mes de noviembre y diciembre.
Fuente original: El Universo / Sección Comunidad









