- Los embalses de Salve Faccha, La Mica y Mogotes alcanzaron niveles óptimos de llenado en los páramos orientales.
- La infraestructura de captación de la Epmaps registra un porcentaje de reserva consolidado del 99,2% en sus cuencas.
- Las precipitaciones registradas en la alta montaña durante la primera quincena de octubre recuperaron los caudales.
- El Municipio de Quito descartó racionamientos programados de agua potable en las plantas de tratamiento urbanas.
Las principales fuentes de captación hídrica que suministran agua potable al Distrito Metropolitano de Quito recuperaron plenamente sus niveles operativos. La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps – Agua de Quito) confirmó que el sistema consolidado de almacenamiento en los embalses y lagunas de altura superó el 99% de su capacidad total, garantizando el suministro regular para los más de tres millones de habitantes de la capital ecuatoriana.
El reporte técnico emitido el viernes 16 de octubre de 2026 detalló que las tres represas estratégicas del sistema oriental —Salve Faccha, La Mica y Mogotes— presentan cotas cercanas al vertedero de demasías. Esta situación contrasta con el severo estiaje experimentado en semanas previas, cuando la ausencia prolongada de precipitaciones obligó a implementar planes de contingencia para preservar los volúmenes útiles en las cabeceras de cuenca.
Comportamiento de las cuencas y monitoreo de plantas potabilizadoras
El llenado de las represas responde a la intensificación de las lluvias en las estribaciones de la cordillera oriental y los páramos andinos. Según los registros técnicos de la Epmaps Agua de Quito, la represa de Salve Faccha, que alimenta la planta de Bellavista para el norte y centro de la urbe, se sitúa en un 99,4% de volumen útil, mientras que el embalse de La Mica, encargado de abastecer al sur de la ciudad a través del sistema El Troje, superó el 98,8%.
Por su parte, los técnicos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) explicaron que el ingreso de humedad desde la cuenca amazónica favoreció la saturación de los humedales del Antisana y Papallacta. No obstante, las autoridades enfatizaron que la presencia de agua cruda en abundancia exige rigurosos controles de turbidez para procesar los sedimentos arrastrados por las escorrentías antes de su ingreso a los módulos de floculación y cloración.
Garantía de servicio y medidas preventivas de consumo
El Municipio de Quito ratificó que no se aplicarán cortes ni suspensiones calendarizadas del servicio en las parroquias urbanas ni en los valles periféricos. Sin embargo, la administración municipal exhortó a los usuarios a mantener prácticas de uso responsable del líquido vital, advirtiendo que los ciclos climáticos continúan mostrando una alta variabilidad estacional.
Paralelamente, las cuadrillas operativas mantienen cuadrantes de vigilancia vial y alcantarillado en zonas críticas como las laderas del Pichincha para prevenir taponamientos de sumideros durante los aguaceros vespertinos, en una jornada donde también se reportaron emergencias de tránsito en la capital, tales como cuando un accidente en el norte de Quito movilizó a los organismos de socorro.
La recuperación de las reservas hídricas representa un alivio operativo indispensable para Quito, permitiendo que la ciudad encare el último trimestre del año con estabilidad en sus redes hidrosanitarias frente a las presiones del entorno nacional.









