✨ EN VIVO☁️ 21°C Quito • 28°C Guayaquil•
EDICIÓN NACIONAL
Ecuador & El Mundo
Quito • Guayaquil • Cuenca

Fundación cuestiona escasa atención a las quebradas de Quito ante el riesgo por lluvias

3 min de lectura

Puntos Clave

¿Quieres recibir noticias de última hora en tu celular? Sigue nuestro canal de WhatsApp y agréganos en Google para no perderte las primicias.
  • Riesgo inminente por precipitaciones: Organizaciones ambientales señalan que la falta de dragado y estabilización de taludes agrava el peligro de deslizamientos en laderas urbanas.
  • Monitoreo ciudadano insuficiente: Colectivos de los valles y laderas de Pichincha exigen al Municipio de Quito planes de contingencia estructurales y no solo reactivos.
  • Protección de ecosistemas hídricos: Las quebradas cumplen un rol vital de amortiguamiento hidráulico que se ve comprometido por descargas clandestinas de escombros y basura.

Diagnóstico de vulnerabilidad y acumulación de sedimentos en los cauces

La situación de las quebradas en el Distrito Metropolitano de Quito ha vuelto a situarse en el centro de la discusión pública debido a la recurrencia de temporales de lluvia que comprometen la estabilidad del suelo en múltiples sectores de la capital. Desde la Fundación Quebradas Vivas y diversas asambleas barriales de Pichincha, se ha manifestado una profunda preocupación por lo que califican como una intervención insuficiente o excesivamente reactiva por parte de las entidades municipales a cargo de la gestión de riesgos y el alcantarillado.

Publicidad

Históricamente, los cauces naturales que descienden desde los flancos del volcán Pichincha y recorren los valles de Tumbaco y Los Chillos han funcionado como desagües pluviales naturales indispensables para el equilibrio ecológico de la urbe. Sin embargo, décadas de deforestación en laderas, descargas de aguas servidas no tratadas y el depósito ilegal de escombros de la construcción han alterado severamente su capacidad de porte y amortiguamiento.

De acuerdo con los dirigentes comunitarios, las labores de limpieza que realiza la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) resultan esenciales pero paliativas, pues no resuelven la inestabilidad de los taludes ni la erosión regresiva que socava las bases de asentamientos poblacionales consolidados en barrios como La Gasca, Pinar Alto y sectores del centro norte.

Exigencia de políticas públicas integrales para la conservación de laderas

Frente a este escenario de alta vulnerabilidad geológica, las organizaciones ciudadanas demandan la implementación de una ordenanza específica que reconozca a las quebradas como corredores ecológicos estratégicos y obligue a asignar partidas presupuestarias permanentes para su recuperación biofísica. La instalación de mallas de contención de sólidos, la restitución de la vegetación nativa que fija los suelos y la fiscalización estricta sobre las constructoras que rellenan quebradas forman parte de las medidas urgentes planteadas al Concejo Metropolitano.

El riesgo no solo atañe a pérdidas materiales, sino directamente a la seguridad de miles de familias que residen en áreas contiguas a los bordes de quiebre. Los voceros de los colectivos enfatizan que, ante la variabilidad climática y la concentración de tormentas de alta intensidad en lapsos reducidos de tiempo, Quito no puede esperar a que ocurran nuevos aluviones para declarar zonas de emergencia, sino que debe consolidar una cultura de prevención territorial sostenida en el tiempo.

Los expertos en geomorfología insisten en que la preservación de estas cuencas hídricas demanda también un trabajo interinstitucional con las juntas parroquiales y la academia, generando sistemas de alerta temprana basados en sensores comunitarios y estaciones pluviométricas automatizadas para salvaguardar vidas humanas.

Con información de El Universo.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Compartir
¡Enlace copiado al portapapeles!
Scroll al inicio