- El desbordamiento de ríos destruye alrededor de 25.000 hectáreas sembradas de arroz, maíz y banano en territorio fluminense.
- Asociaciones campesinas de Babahoyo, Vinces y Ventanas se declaran en quiebra y piden la intervención del Gobierno central.
- Reclaman líneas de crédito blando a través de BanEcuador y entrega urgente de semillas para reanudar la producción agropecuaria.
Una situación de angustia y desolación generalizada embarga a las comunidades agrícolas de la provincia de Los Ríos. Las intensas y constantes precipitaciones caídas en las últimas semanas han provocado el colapso de los sistemas de drenaje y el desbordamiento de los principales ríos de la cuenca baja costera, dejando anegadas más de veinticinco mil hectáreas de cultivos productivos. Frente a la pérdida irreversible de sus cosechas y ante la asfixia económica que supone afrontar deudas bancarias vencidas, los gremios campesinos se declararon en estado de emergencia y solicitaron la intervención urgente de las autoridades gubernamentales.
Las zonas más castigadas por las inundaciones abarcan extensos valles de los cantones Babahoyo, Vinces, Ventanas, Valencia y Buena Fe, donde las pérdidas económicas se calculan en millones de dólares.
Cultivos bajo el agua y riesgo de quiebra masiva
En vastos sectores maiceros y arroceros, el agua acumulada alcanzó alturas de más de un metro, pudriendo las plantas en pie y destruyendo los caminos vecinales indispensables para sacar la poca producción rescatable a los centros de acopio. Los agricultores manifestaron que la mayor parte de las siembras se financió mediante créditos otorgados por BanEcuador y casas comerciales privadas de insumos, cuyos cobros coactivos amenazan con dejarlos sin tierras.
Los dirigentes agrarios demandan la declaratoria formal de emergencia agrícola provincial, la suspensión inmediata del cobro de intereses y la reestructuración de los pasivos a plazos no menores a ocho años con períodos de gracia. Esta crisis climática guarda relación directa con los pronósticos meteorológicos de lluvias emitidos por el Inamhi para catorce provincias.
Pedido de asistencia alimentaria y semillas subsidiadas
Junto a las medidas de alivio financiero, las familias campesinas afectadas requieren la llegada prioritaria de brigadas del Ministerio de Agricultura y Ganadería para la entrega de kits de semillas certificadas y fertilizantes subsidiados que les permitan reiniciar la siembra en cuanto bajen los niveles de agua. Asimismo, piden la movilización de maquinaria pesada para reforzar muros de contención en las riberas.
En el plano social, los comités comunitarios advierten sobre el riesgo de desabastecimiento de alimentos en los hogares de los jornaleros agrícolas, solicitando la distribución de raciones alimentarias y brigadas médicas para controlar epidemias de dengue y afecciones cutáneas.
Economistas del sector advierten que la destrucción de los arrozales y maizales de Los Ríos podría desencadenar tensiones especulativas en los mercados mayoristas de Guayaquil y Quito, haciendo indispensable una respuesta estatal coordinada y enérgica.
El auxilio a los agricultores de Los Ríos es un imperativo moral y económico ineludible. Respaldar a los productores que garantizan la soberanía alimentaria del país es la única vía para evitar la ruina del campo y asegurar el porvenir de miles de familias ecuatorianas.
Los dirigentes campesinos advirtieron que la falta de ayuda inmediata obligará a cientos de jornaleros a migrar hacia las grandes ciudades en busca de sustento diario. Reiteraron el pedido al presidente de la República para que encabece un gabinete sectorial en Babahoyo y verifique personalmente la magnitud del desastre en los campos anegados.
Fuente original: La Hora / Emergencia agrícola en Los Ríos









