- Dos balaceras casi simultáneas en distintas parroquias urbanas de Quevedo cobran la vida de dos ciudadanos.
- Los ataques a bala fueron perpetrados por sujetos armados a bordo de motocicletas y vehículos sin placas.
- Unidades de la Dinased y Criminalística recolectaron más de una decena de casquillos de calibre 9 milímetros.
- Comerciantes y residentes de Los Ríos exigen militarización permanente y patrullajes reforzados en la zona.
Una nueva ola de violencia armada estremeció a la población del cantón Quevedo, en la provincia de Los Ríos. En un lapso menor a 24 horas y con escasos minutos de diferencia entre un suceso y otro, dos sangrientos ataques a bala perpetrados por presuntos sicarios cobraron la vida de dos personas y dejaron a una más gravemente herida en populosos sectores urbanos de la ciudad, desatando escenas de pánico colectivo entre los transeúntes.
El primer hecho de sangre se registró en la parroquia Viva Alfaro, donde sicarios motorizados interceptaron a un hombre de 28 años que conversaba frente a un taller mecánico, disparándole a quemarropa sin mediar palabra. Apenas diez minutos más tarde, en la parroquia Siete de Octubre, pistoleros encapuchados que se movilizaban en un automóvil sin placas abrieron fuego contra el conductor de una furgoneta de transporte de encomiendas, provocando su deceso instantáneo al interior de la cabina, según reportes del medio regional Al Día Los Ríos.
Respuesta policial y búsqueda de los atacantes
Tras la activación de las alarmas a través del sistema ECU 911, personal de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida y Muertes Violentas (Dinased) acudió a ambas escenas del crimen para levantar casquillos percutidos de armas cortas y revisar grabaciones de cámaras de videovigilancia barrial con el objetivo de identificar las rutas de escape utilizadas por los homicidas.
Las autoridades policiales no descartan que estos actos de violencia armada respondan a disputas territoriales entre células de delincuencia organizada que operan en el corredor vial de la provincia de Los Ríos, zona estratégica para el acopio y tránsito de cargamentos ilegales. La situación de inseguridad ciudadana dialoga con los reportes analizados en notas sobre los despliegues de la fuerza pública contra estructuras de sicariato y extorsión.
Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados al Centro Forense de Quevedo para las autopsias de ley, mientras la Fiscalía General del Estado (FGE) abrió expedientes de investigación previa para determinar las motivaciones exactas de los ataques.
La ciudadanía quevedeña clama por la intensificación de retenes militares fijos y patrullajes conjuntos de las Fuerzas Armadas para devolver la tranquilidad a las calles de una de las zonas comerciales más activas del litoral ecuatoriano.
La escalada delictiva en Quevedo ha generado profunda alarma entre los gremios del transporte pesado y los comerciantes locales, quienes denuncian que las extorsiones y el cobro de vacunas condicionan el normal desenvolvimiento de las actividades productivas en toda la provincia de Los Ríos. Líderes barriales de las zonas afectadas exigen la presencia permanente de unidades de fuerzas especiales del Ejército para blindar los accesos cantonales y disuadir nuevos atentados armados.
Mandos policiales confirmaron que se han conformado equipos de tarea conjunta entre la Policía Judicial y peritos de criminalística para cotejar las balas recuperadas con bases de datos balísticas, buscando determinar si las armas automáticas utilizadas en los dos crímenes están vinculadas con otros hechos de sangre perpetrados recientemente en cantones vecinos del litoral.
Ante la gravedad de los acontecimientos registrados en Quevedo, el Consejo Cantonal de Seguridad Ciudadana convocó a una reunión extraordinaria con la participación de delegados de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y representantes del sector productivo para articular un plan de choque contra el sicariato y la extorsión armada.
Las autoridades locales solicitaron formalmente al Ministerio del Interior el envío de un contingente adicional de agentes del Grupo de Operaciones Especiales y vehículos blindados para intensificar los patrullajes nocturnos en las parroquias con mayor índice de vulnerabilidad delictiva, buscando devolver la tranquilidad a las familias y comercios del cantón riosense.
Las autoridades policiales intensificaron las tareas de patrullaje preventivo y levantamiento de indicios en las zonas más conflictivas de Quevedo, coordinando acciones con las Fuerzas Armadas para restaurar la seguridad ciudadana y la paz pública en este polo productivo del litoral ecuatoriano.
Los representantes gremiales y los dirigentes comunitarios reiteraron que la presencia de efectivos militares en las calles es fundamental para disuadir a las células delictivas y proteger los corredores viales provinciales.
La ciudadanía quevedeña confía en que los nuevos operativos tácticos y la cooperación interagencial logren neutralizar a las estructuras armadas ilegales que han intentado sembrar el temor en la provincia, devolviendo la certidumbre a los sectores productivos y comerciales.
Las acciones coordinadas entre la fuerza pública y los gremios productivos buscan reactivar la economía provincial y devolver la confianza a los inversionistas locales.









