- Especialistas del Centro Espacial Kennedy ensamblan la etapa central y propulsores.
- La misión Artemis III alunizará en las regiones ricas en hielo del polo sur de la Luna.
- SpaceX y Axiom Space coordinan pruebas del módulo Starship HLS y nuevos trajes lunares.
La NASA avanza a paso firme en el ensamblaje del colosal cohete Space Launch System (SLS) dentro del Centro Espacial Kennedy en Florida, marcando un paso decisivo para la misión tripulada Artemis III, programada para retornar astronautas a la superficie lunar. Ingenieros de la agencia y contratistas aeroespaciales acoplaron este jueves 15 de octubre de 2026 la etapa central con los cuatro motores RS-25 sobre la plataforma móvil de despegue.
Poder de empuje para alcanzar la órbita lunar
El cohete SLS, con una altura de 98 metros en su configuración final, producirá un empuje masivo de 3,9 millones de kilogramos durante el lanzamiento, superando los registros históricos de los cohetes de la era Apolo. La etapa central superó rigurosas pruebas de presión y sistemas criogénicos de hidrógeno líquido en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB).
El avance de la exploración del universo continúa fascinando a la comunidad científica internacional, como revelan los hitos reseñados sobre cómo el telescopio espacial James Webb descubrió estructuras cósmicas primitivas que amplían nuestro entendimiento sobre los orígenes del cosmos y la física estelar.
Colaboración con la empresa privada y trajes espaciales
Para Artemis III, la NASA contará con el módulo de descenso lunar Starship HLS desarrollado por SpaceX, que trasladará a dos tripulantes desde la nave Orion hacia el suelo lunar. Paralelamente, la firma Axiom Space optimiza trajes espaciales ergonómicos diseñados para soportar las temperaturas extremas de los cráteres lunares en sombra permanente.
La misión marcará un hecho histórico al incluir a la primera mujer y a la primera persona no blanca en pisar la Luna, sentando las bases científicas para la instalación de campamentos de exploración permanente antes de proyectar el viaje tripulado hacia Marte.
Investigación de recursos y reservas de hielo
Científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) y universidades internacionales colaboran en el desarrollo de sensores térmicos y taladros de extracción para analizar el regolito lunar. El hielo de agua detectado en los polos servirá potencialmente como fuente de agua potable, oxígeno respirable e hidrógeno para combustible de cohetes, abriendo las puertas a una economía sostenible en el espacio profundo.
Pruebas criogénicas y cronograma de despegue
Los ensayos de abastecimiento de propelentes a temperaturas extremas de menos 250 grados Celsius continuarán ejecutándose en la rampa de lanzamiento 39B del Centro Kennedy. La integración precisa de la cápsula Orion con el adaptador de etapas completará la configuración final del lanzador más potente concebido por la industria aeroespacial moderna.
El programa Artemis busca no solo plantar una nueva bandera en el satélite natural, sino inaugurar una economía lunar que permita el aprovechamiento de recursos minerales y agua subterránea helada para misiones interplanetarias hacia Marte y el espacio profundo en las próximas décadas.
El polo sur lunar como trampolín hacia el espacio profundo
El alunizaje de la misión Artemis III en las proximidades del cráter Shackleton permitirá a los científicos investigar directamente muestras geológicas que han permanecido inalteradas durante miles de millones de años. Los datos obtenidos sobre la presencia de volátiles y compuestos orgánicos en el suelo lunar serán determinantes para planificar futuras colonias humanas sostenibles y trazar las rutas de navegación para la primera misión tripulada hacia el planeta Marte en la década siguiente.
La NASA continuará publicando actualizaciones técnicas periódicas sobre las pruebas de encendido de motores y la integración de sistemas de aviónica, consolidando una alianza estratégica con agencias espaciales de Europa, Japón y Canadá para expandir las fronteras del conocimiento humano.









