La modernización de las infraestructuras de telecomunicaciones plantea desafíos logísticos de gran escala durante este ejercicio de 2026. Aunque las operadoras buscan liberar espectro para reforzar la cobertura 4G y 5G, el apagón del 2G y 3G genera preocupación por la cantidad de máquinas que dependen de estas tecnologías heredadas para comunicarse.
Este proceso de desconexión afecta a servicios esenciales y obliga a coordinar un retraso del calendario en Europa para evitar problemas de seguridad en instalaciones críticas.
Dispositivos vulnerables y apagón del 2G y 3G
Durante décadas, la conectividad básica se integró masivamente en aparatos diseñados para una larga vida útil. Por esta razón, el avance hacia el apagón del 2G y 3G repercute directamente en los siguientes sectores:
- Sistemas de rescate en edificios: Los comunicadores de emergencia en ascensores dependen de pequeños módems antiguos para contactar con los técnicos en caso de avería.
- Seguridad vial: Se calcula una amplia afectación en sistemas eCall de coches, el mecanismo obligatorio de la UE que alerta automáticamente al 112 ante colisiones.
- Infraestructura IoT: Equipos como contadores de suministros, alarmas domésticas, puertas automáticas y terminales de pago también quedan expuestos a la pérdida de señal.
- Sustitución de componentes: Dado que un módem antiguo no se actualiza por software, solucionar la falla exige el recambio físico del hardware por piezas compatibles con 4G.

Retos logísticos para fabricantes y operadoras de telecomunicaciones
Un estudio de la Comisión Europea estima que más de 64 millones de turismos y furgonetas en el continente están expuestos a quedar incomunicados. Por consiguiente, gestionar el apagón del 2G y 3G demanda acuerdos con marcas de automoción para informar a los propietarios sobre las alternativas de reemplazo técnico.
Asimismo, compañías como Vodafone y Movistar avanzan de forma gradual en el desmontaje de antenas obsoletas en España para reorganizar las bandas de frecuencia.
No obstante, los organismos reguladores prevén que la sustitución completa de estos equipos se prolongue cerca de 2030 debido a la complejidad de las cadenas de suministro.
Conclusiones sobre la transición de las redes móviles
La desconexión de frecuencias históricas refleja la dificultad de sincronizar la innovación digital con la longevidad de los equipos cotidianos. Evaluar con cautela el apagón del 2G y 3G resulta indispensable para garantizar la seguridad en carreteras y edificios durante los próximos años.
En conclusión, el apagón del 2G y 3G provoca un retraso del calendario en Europa debido a la afectación en sistemas eCall de coches y la dependencia de los comunicadores de emergencia en ascensores.
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Fuente: xataka
