El Banco Mundial alertó que Ecuador enfrenta un panorama desafiante en materia de pobreza y vulnerabilidad social. A pesar de los avances registrados en las últimas dos décadas, los niveles de privación continúan siendo altos y amenazan con agravarse en los próximos años.
Uno de cada cuatro ecuatorianos vive en situación de pobreza moderada y uno de cada diez en pobreza extrema. El organismo internacional advirtió que tres de cada diez ciudadanos considerados vulnerables tienen un 50 % de probabilidad de caer en la pobreza en dos años, o un 29 % de probabilidad en un año específico.
Zonas y grupos con mayor vulnerabilidad
La pobreza se concentra en provincias amazónicas como Napo, Pastaza y Orellana, donde las tasas superan el promedio nacional. Los hogares rurales tienen 3,3 veces más riesgo de caer en pobreza que los urbanos, y la situación es más crítica en comunidades indígenas, no mestizas y en hogares liderados por mujeres.
La pandemia de Covid-19 intensificó la vulnerabilidad, empujando a casi la mitad de la población hacia la pobreza en 2020. Aunque hubo una recuperación gradual hasta 2023, la fragilidad económica aún persiste en varias regiones.

Factores que agravan la precariedad
El mercado laboral ecuatoriano sigue siendo débil. Aunque el desempleo ha promediado 3,9 % en la última década, la calidad del trabajo se deteriora. La informalidad alcanza niveles preocupantes, sobre todo entre los jóvenes, donde en 2024 llegó al 83,9 %.
A ello se suman fenómenos climáticos como El Niño y La Niña, que afectan directamente a los trabajadores informales del campo y reducen aún más sus ingresos. Ecuador, además, se encuentra entre los países más expuestos a catástrofes en América Latina, lo que multiplica los riesgos en zonas de alta pobreza como Esmeraldas.
Acciones y propuestas para reducir la pobreza
El Banco Mundial destacó la importancia de políticas públicas adaptadas a las distintas realidades de la población. Resaltó avances en programas sociales como el Bono de los 1000 días y la implementación de un sistema unificado para identificar a beneficiarios, pero subrayó que aún existen brechas.
El organismo recomienda impulsar reformas laborales para mejorar la calidad del empleo, alinear la educación con las demandas del mercado y fortalecer los sistemas de protección social, de manera que sean más amplios y eficientes.
Desde el Gobierno se reportó que entre junio de 2024 y junio de 2025, alrededor de 220.000 ecuatorianos salieron de la pobreza. Según datos del INEC, la tasa por ingresos bajó del 25,5 % al 24 %, el nivel más bajo desde 2018. Estas mejoras se atribuyen a bonos, compensaciones y la ampliación del crédito productivo.
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