- El caudal de la mayor hidroeléctrica del país cayó a 225,69 metros cúbicos por segundo en la Amazonía.
- La central registró una pérdida operativa estimada en 100 megavatios de potencia continua.
- El Ministerio de Energía activó esquemas de desconexión rotativa voluntaria para medianas empresas.
- Autoridades técnicas monitorean el embalse compensador ante la reducción de lluvias amazónicas.
La estabilidad del sistema eléctrico ecuatoriano enfrenta un nuevo período de alta exigencia técnica y vulnerabilidad operativa. El caudal hídrico que alimenta a la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la mayor infraestructura de generación del país ubicada estratégicamente entre las provincias de Napo y Sucumbíos, registró una marcada declinación durante la segunda quincena de septiembre de 2026. Según los reportes consolidados por la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP), el volumen promedio de ingreso de agua descendió a 251,74 metros cúbicos por segundo (m³/s) entre el 15 y el 28 de septiembre, tras haber sostenido una media favorable de 321,16 m³/s durante las dos primeras semanas del mes.
Este marcado descenso en los afluentes de la vertiente oriental se profundizó en las jornadas más recientes, alcanzando registros puntuales de 225,69 m³/s. La cifra se ubica notoriamente por debajo del promedio histórico del mes de septiembre, estimado tradicionalmente en 278,5 m³/s por especialistas del sector energético nacional. La contracción del recurso hídrico limita severamente el margen de maniobra de la planta en momentos en que la demanda nacional supera los 4.400 megavatios medios, incrementando el riesgo de racionamientos en los principales centros de consumo urbano e industrial.
Impacto directo en la potencia y operación de turbinas
Especialistas en ingeniería eléctrica y despacho de carga explican que la central requiere un caudal base de entre 240 y 250 m³/s para operar de manera óptima y sostener una potencia continua cercana a los 1.200 megavatios (MW), aporte que representa aproximadamente el 29 % de la demanda eléctrica total de Ecuador. Al situarse por debajo de dicho umbral operativo, el complejo hidroeléctrico pierde capacidad efectiva de entrega a la red interconectada, obligando al sistema a depender de fuentes térmicas más costosas.
Los análisis de rendimiento técnico señalan que por cada 10 metros cúbicos por segundo que disminuye el caudal de captación en la toma de agua, Coca Codo Sinclair experimenta una merma directa de cerca de 50 MW en su potencia entregada. En las condiciones registradas al cierre de septiembre, la pérdida acumulada de generación se sitúa en torno a los 100 MW. A diferencia del complejo Paute Integral, dotado del gigantesco embalse de Mazar con capacidad de almacenamiento estacional para varias semanas, Coca Codo opera como una central de pasada dotada únicamente de un embalse compensador de pocas horas, reservado para cubrir los picos nocturnos de consumo o compensar emergencias puntuales por acumulación de sedimentos.
Medidas de contingencia y racionamiento productivo
El ministro de Energía y Minas, Juan Carlos Blum, ratificó que la baja prolongada de precipitaciones en la cuenca oriental añade una variable sumamente crítica al déficit de generación nacional, en un contexto regional impactado por el fenómeno climático de El Niño. Frente a esta coyuntura, el Gobierno Nacional articuló con el sector productivo planes de ahorro energético programado, instando a las industrias y medianas empresas a desconectarse un día por semana del Sistema Nacional Interconectado para preservar los niveles de reserva hídrica.
Esta estrategia gubernamental busca un ahorro estimado de 3.100 megavatios hora (MWh) por día, con el propósito de evitar un vaciamiento acelerado de los embalses australes durante el último trimestre del año. Este escenario coincide plenamente con las medidas de alivio de carga analizadas en la cobertura sobre el plan de desconexión industrial para evitar cortes masivos, en el que se detalló la programación productiva orientada a mitigar apagones no programados en las principales urbes del país.
Las autoridades del Ministerio de Energía y Minas mantienen mesas técnicas permanentes con los operadores del Operador Nacional de Electricidad (Cenace) para evaluar el comportamiento hidrológico de la Amazonía en tiempo real. Los técnicos advierten que, si el estiaje se prolonga durante octubre y noviembre sin una recuperación sustancial de las lluvias en las cabeceras de cuenca, el Comité de Operaciones de Emergencia evaluará la contratación de barcazas térmicas adicionales y la reactivación de convenios de importación de energía con Colombia y Perú para evitar un colapso generalizado del suministro público.









