- El Gobierno negocia un contrato de servicios integrados por 20 años para operar el Campo Sacha.
- La compañía estatal de Emiratos Árabes ADNOC lidera la propuesta con una inversión multimillonaria.
- El objetivo técnico es elevar la extracción diaria de crudo mediante técnicas de recuperación mejorada.
- La soberanía del activo petrolero y las reservas permanecerán en manos del Estado ecuatoriano.
Negociación estratégica en Campo Sacha y modelo contractual
El Gobierno Nacional se encuentra en la fase final de negociación para suscribir un contrato de servicios específicos integrados a 20 años en el emblemático Campo Sacha (Bloque 60), adjudicando su optimización a un consorcio internacional liderado por la gigante emiratí ADNOC (Abu Dhabi National Oil Company). El proyecto, supervisado por el Ministerio de Energía y Minas, contempla una inyección de capital superior a los USD 1.800 millones para modernizar la infraestructura de perforación y captación.
Bajo este esquema de servicios, el Estado ecuatoriano mantendrá la propiedad irrestricta sobre el yacimiento y la titularidad de cada barril extraído a través de la empresa pública EP Petroecuador. La empresa privada contratista asumirá íntegramente los riesgos financieros de la exploración y desarrollo técnico, cobrando una tarifa fija por barril incremental producido por encima de la curva base de declinación natural del campo.
Objetivos de producción y recuperación mejorada
El Bloque 60 produce actualmente cerca de 78.000 barriles diarios de crudo de alta calidad, consolidándose como el yacimiento más productivo del país. Con la incorporación de tecnologías avanzadas de inyección de agua y polímeros, el plan de desarrollo de ADNOC proyecta elevar la meseta extractiva hacia los 100.000 barriles por jornada en un plazo de 36 meses.
Los técnicos de Petroecuador destacan que la aplicación de estas técnicas terciarias permitirá reactivar pozos maduros cerrados y extraer reservas remanentes que hasta el momento resultaban inaccesibles con los métodos convencionales de bombeo electrosumergible.
Ingresos fiscales y mitigación de pasivos ambientales
El ministro de Energía resaltó que el acuerdo contempla una prima de entrada no reembolsable y fondos específicos para remediación ambiental en la provincia de Orellana. Se destinarán partidas anuales para la clausura definitiva de piscinas petroleras históricas y la modernización de los sistemas de tratamiento de aguas de formación.
Asimismo, el contrato exigirá un compromiso vinculante de contratación de mano de obra local y compras a proveedores ecuatorianos, fomentando el desarrollo socioeconómico de las comunidades amazónicas del área de influencia directa.
Analistas del sector hidrocarburífero coinciden en que la llegada de un operador global de la categoría de ADNOC fortalece la seguridad jurídica del Ecuador y abre las puertas a futuras asociaciones energéticas en gas natural y energías renovables en sintonía con las políticas de estabilidad y financiamiento nacional.
La transacción representará además un flujo constante de divisas frescas hacia la caja fiscal en un momento clave de ajuste presupuestario, permitiendo destinar mayores recursos a obras de electrificación rural, salud y vialidad en las provincias del nororiente ecuatoriano.
Los comités técnicos de fiscalización estatal acompañarán cada etapa de la ejecución contractual para certificar los volúmenes fiscalizados en los centros de acopio y garantizar que las regalías petroleras beneficien prioritariamente a los gobiernos autónomos descentralizados de la región amazónica.
La transferencia tecnológica contemplada en el acuerdo permitirá capacitar a cientos de ingenieros y técnicos ecuatorianos en perforación direccional de pozos horizontales y monitoreo digital de yacimientos en tiempo real, fortaleciendo el capital humano nacional y reduciendo la dependencia de asesorías externas en el mediano y largo plazo.
El Ejecutivo enfatizó que este contrato sienta las bases de un nuevo modelo de gestión energética transparente, en el cual la inversión extranjera directa de primer orden dinamiza la economía sin comprometer la soberanía nacional sobre los recursos no renovables que pertenecen a todos los ecuatorianos.
Adicionalmente, se implementarán estaciones de generación eléctrica a partir del gas asociado que actualmente se quema en mecheros, transformando un desecho contaminante en energía limpia para abastecer los campamentos y comunidades aledañas en Joya de los Sachas.
La Agencia de Regulación y Control de Energía supervisará auditorías trimestrales sobre los costos operativos reportados por la operadora emiratí, garantizando que el rendimiento financiero estatal se maximice a lo largo de las dos décadas de vigencia del convenio, asegurando que cada dólar generado contribuya de forma directa al bienestar y progreso de la sociedad ecuatoriana.









