- El desbordamiento del río Sucio inundó diez recintos de la parroquia rural San Gregorio en Muisne.
- La emergencia deja más de 600 familias afectadas, 350 viviendas con daños y 30 familias evacuadas.
- Unas 800 hectáreas de cultivos de cacao y plátano verde quedaron totalmente cubiertas por el lodo.
- El COE Cantonal evalúa establecer un puente aéreo con helicóptero para abastecer a recintos aislados.
Una grave emergencia humanitaria y productiva enfrenta el cantón Muisne, en el sur de la provincia de Esmeraldas, luego de que el desbordamiento del río Sucio inundara diez recintos rurales de la parroquia San Gregorio. La violenta crecida, originada por más de seis horas ininterrumpidas de torrenciales aguaceros, anegó caminos vecinales, causó severos daños en 350 viviendas y destruyó cerca de 800 hectáreas de plantaciones agrícolas, dejando a cientos de familias campesinas sin su principal fuente de sustento económico.
De acuerdo con el balance consolidado por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, las comunidades más golpeadas por la corriente son San Salvador, San José, Mono Bravo, Mono Manso, La Magdalena, Canalón, San Jacinto, El Pailón, Las Delicias y San Pablo. El caudal superó en varios sectores los 80 centímetros de altura sobre el nivel del suelo, obligando al desalojo urgente de decenas de residentes en medio de la madrugada.
Pérdida de cultivos de cacao y sustento comunitario
La afectación económica golpea de lleno a los pequeños productores de la zona. En el recinto Las Delicias, donde residen 116 familias, la presidenta comunitaria Jennifer Viveros relató que el agua cubrió por completo las parcelas de cacao nacional y plátano verde que estaban listas para ser cosechadas. A la pérdida de los cultivos se suma la mortandad de animales de corral y la destrucción de enseres domésticos en las viviendas anegadas.
Los técnicos agrícolas de la Prefectura y del Ministerio de Agricultura señalaron que la recuperación del sector productivo demandará meses de trabajo, puesto que las capas de lodo y sedimentos arrastrados por el río asfixian las raíces de las plantas de cacao. Las familias damnificadas, estimadas en 2.400 personas, solicitaron el envío urgente de asistencia humanitaria, tanques de agua potable y brigadas de fumigación para prevenir brotes de enfermedades tropicales.
Dificultad de acceso y puente aéreo humanitario
La situación más crítica se localiza en el sector de San Salvador, donde alrededor de 80 familias continúan incomunicadas por vía terrestre debido al colapso de alcantarillas, rotura de puentes de madera y deslaves sobre las trochas de acceso. La alcaldesa de Muisne, Yuri Colorado, informó que las mesas técnicas permanecen activadas y que se analiza coordinar con las Fuerzas Armadas el empleo de helicópteros para trasladar raciones alimenticias y kits para dormir hasta las comunidades donde el ingreso por tierra sigue siendo imposible.
Este episodio climático se produce en un escenario de alerta permanente en el perfil costero, monitoreado por el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), y se suma a las inundaciones y evacuaciones forzosas en la Costa reportadas en cantones manabitas, reflejando el severo impacto agrícola de las precipitaciones en el litoral ecuatoriano.
Labores de limpieza y prevención epidemiológica
Brigadas del Ministerio de Salud Pública y del Municipio de Muisne se han trasladado a las zonas accesibles para suministrar pastillas de cloro, sueros orales y vacunas preventivas a la población vulnerable. Las autoridades sanitarias advirtieron sobre el riesgo de proliferación de mosquitos transmisores del dengue y afecciones gastrointestinales ante el estancamiento de aguas residuales en los patios domiciliarios.
El Municipio coordina maquinaria para habilitar zanjas y pasos provisionales que permitan el desagüe natural hacia los esteros menores, en tanto los pobladores de San Gregorio solicitan al Gobierno central la declaratoria de zona de desastre para acceder a líneas de crédito de emergencia que faciliten la resiembra de sus parcelas productivas.









